GUSTAVO TRINIDAD / R. ROSSELLO
"Lo hizo para defender la vida de un familiar directo, en este caso su hija ante una amenaza de muerte. Estaba en peligro la vida de la hija y por eso reaccionó, no por los bienes", explicó el juez Luis Charles en diálogo con El País.
Así, el magistrado decidió archivar el caso y dejó en libertad al comerciante de 53 años que mató a un rapiñero cuando éste le apuntaba a su hija embarazada. Charles consideró que se configuró legítima defensa, que es eximente de responsabilidad. El fiscal Eduardo Fernández Dovat consideró lo mismo.
"Sentí que no podía hacer otra cosa", dijo el hombre en la reconstrucción en la que abundaron las lágrimas y las muestras de apoyo de decenas de vecinos del barrio.
Como el almacenero que mató de un tiro a un rapiñero en Barros Blancos y como el hombre que mató a un menor cuando le robaba la casa en Pando, el comerciante del Cerrito de la Victoria recuperó ayer la libertad.
Sobre las 11 de la mañana los vecinos vivaron y aplaudieron al almacenero cuando bajó del móvil policial.
Algunos familiares y conocidos del muerto también llegaron a presenciar la reconstrucción. Carlos Esteban Curcio de 27 años vivía en la zona de San Martín y Obertani en el Barrio Borro. Según algunos allegados llevaba una vida normal hasta que se transformó en consumidor de pasta base. Curcio, que al momento de su muerte no registraba antecedentes penales, perdió a su pareja y más tarde cayó en la decadencia producto de la droga. Se sumó el delito para conseguirla.
El pequeño almacén ubicado en General Flores 3668 esquina Heraclio Fajardo ya había sido rapiñado por él y también hace pocos días le habían hurtado cuando le rompieron el candado y le forzaron la puerta.
El comerciante todavía estaba reparando esas roturas. El lunes, sobre las 21 horas, su hija embarazada de cinco meses estaba al frente del comercio cuando Curcio irrumpió con un arma calibre 22 en la mano.
El almacenero acomodaba mercadería en el depósito cuando escuchó a Curcio gritándole a la su hija que le diera todo el dinero o la mataba.
Tomó una escopeta calibre 20 y corrió al frente. Curcio apuntaba a su hija, le dijo que se fuera, el ladrón giró y le apuntó. El almacenero disparó y la bala impactó en la frente de Curcio que cayó, con el arma todavía en la mano.
Tres en un mes. Este es el tercer caso de delincuentes muertos a manos de víctimas en poco más de un mes.
Ayer la Justicia aplicó la "legítima defensa incompleta" y procesó sin prisión al comerciante que el 2 de octubre matara a un menor de 16 años cuando le robaba la casa. La legitima defensa incompleta, a diferencia de la completa no elimina el delito totalmente. Se aplica cuando no se dan todas las circunstancias para el instituto legal. En este caso el hombre escuchó ruidos en su casa a las cinco de la madrugada y se levantó con una escopeta. Alcanzó a ver a los ladrones que se llevaban las sillas de un juego de jardín. Ya lo habían robado varias veces.
Subió a una escalera y disparó. Vio como los ladrones huían corriendo y dejaban las cosas. Sacó su camioneta y las regresó a la casa. Minutos después el joven caía en una cuneta cercana. Una bala le había entrado por la axila y murió poco después. El otro caso ocurrió el 15 de octubre y también en Canelones, esta vez en Barros Blancos. Dos hombres con la cara cubierta entraron al almacén. Uno de ellos encañonó a una mujer mientras el otro, que finalmente terminó muerto, le sacaba la billetera. Luego le pusieron el arma en la cabeza del hijo de la mujer de 4 años y le exigieron al almacenero que les diera el dinero sino lo mataban. El comerciante les dio $ 500 y se fueron corriendo.
El dueño del local tomó un revólver y salió tras ellos. Más tarde declaró que intentó no exponer a la clienta y al niño más de lo que ya habían estado. José Nicomedes Perdomo, cayó muerto de un disparo a 20 metros del almacén. Perdomo tenía entre sus ropas la billetera de la mujer. El juez de Pando Humberto Álvarez ratificó en una nueva audiencia el pasado 23 de octubre la libertad del comerciante aunque el caso no está cerrado aún.
Ayer el comerciante del Cerrito fue esperado por familiares a la salida de la Seccional 13ª.
Ahora les espera otra lucha nada fácil: recomponer la tranquilidad cotidiana que estalló como el disparo que terminó con la vida del delincuente.
Raúl Oxandabarat - Vocero de la Suprema Corte de Justicia
El Código: Cuándo se aplica y cuándo no la legítima defensa
-¿Qué es la legítima defensa?
-Es un instituto establecido en el Código Penal que exime de responsabilidades a la persona que se ve implicada en determinado incidente. Si se configuran los requisitos establecidos en el Artículo 26 del Código, entonces sí hay legítima defensa y la persona, por tanto, no tiene que responder en uso de ese instituto.
-¿Cuándo se configura?
-Puede configurarse en relación, como ejemplo, con mi propia integridad y derechos, o con los derechos e integridad de otra persona. Si estos requisitos se cumplen, el agente de ese acto se ve justificado. Los requisitos son tres: que la agresión del otro sea ilegítima, que no esté justificada. El segundo, es el más debatido, es que el medio por el cual me defiendo tiene que ser racional, el instrumento que yo empleo tiene que estar acorde al instrumento o la actitud de agresión del otro. Si el otro me agrede con los puños yo no puedo tomar un cuchillo y apuñalarlo. La forma de repelerlo es utilizar también los puños, salvo cuando el otro tiene más fuerza física y con sus puños pueda matarme. El tercero es la falta de provocación suficiente por parte de quien se defiende, la agresión ilegítima del otro que me ataca sin razón aparente. Por ejemplo, si la Policía me detiene, con orden judicial, y yo me opongo y agredo a los policías me estoy defendiendo de una acción legítima, por tanto ahí no hay legítima defensa.
-¿En qué casos no se cumple la legítima defensa?
-Hay que tener en cuenta que siempre se presume legítima defensa y luego se investigan las circunstancias, pero si luego se prueba lo contrario, entonces es un delito. Puede ser que, dadas las circunstancias del caso, yo haya agredido gratuitamente al otro, ya sea porque lo provoqué, por ejemplo que yo invité al otro a mi casa y luego lo provoqué. Si no se da cada una de estas conclusiones entonces cae la legítima defensa, por esa razón el juez tiene que estudiar caso a caso y circunstancia por circunstancia.
Caso piloto para Centro de Atención a Víctimas
El nuevo director del Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia, Agustín Deleo, dijo a El País que entablaría contacto con la hija embarazada del comerciante que disparó al delincuente. Deleo aclaró que su departamento aún no comenzó a funcionar, ya que recién está en la etapa de conformación del equipo.
"En un caso como este se hubiese actuado acompañando a la mujer a un centro de salud, en resguardo de ella y de su embarazo, los integrantes del equipo deberían acompañarla hasta que fuera vista por un médico ginecólogo. De todas formas, en este caso puntual no tengo aún conocimiento de los detalles, vamos a procurar ponernos en contacto con esa familia para ver qué podemos hacer", señaló Deleo.
El Centro de Atención a las Víctimas de la Violencia (CAVV) comenzará a funcionar en enero de 2009. De todas formas, unos 45 días antes de la puesta en marcha del programa, se realizará un período de prueba. "Pensamos actuar en la zona céntrica en ese período de prueba antes del lanzamiento del equipo", explicó.
"En este momento estamos en una etapa de selección de personal, estudiando currículos y preparando entrevistas", señaló Deleo. Paralelamente, el CAVV comenzó a tomar contacto con lo que será su materia principal de trabajo: las víctimas de delitos consumados.
"Ya hay algunos casos en los que estamos tomando contacto con las personas después del hecho consumado. Se han mantenido algunas entrevistas telefónicas con las víctimas donde les preguntamos cómo están reaccionando después de lo ocurrido, si han tenido problemas psicológicos, si se están alimentando bien, si se han ausentado del trabajo. La idea es ir tomando lo que llamamos `muestras` y cuando el equipo esté formado las analizaremos en un ateneo, de esa manera iremos elaborando un protocolo de acción", indicó Deleo.
Deleo espera contar con unos 40 funcionarios a sus órdenes, los que trabajarán en tres equipos de dos especialistas por turno. Cada pareja de funcionarios del CAVV estará conformada por un policía ejecutivo, de preferencia con el perfil de policía comunitario, y un psicólogo o asistente social. Los equipos seleccionarán aquellos casos en los que se entienda que la víctima debe recibir un apoyo inmediato y un posterior seguimiento.
El jerarca indicó que, dadas las características del caso ocurrido en el Cerrito, es posible que se tome para estudiar y realizar un primer seguimiento. "Vamos a interiorizarnos del caso y ver qué podemos hacer", aseguró el director del CAVV.