CARLOS TAPIA
Unos 150 soldados uruguayos están siendo sitiados por tropas rebeldes tutsis desde hace tres días en una base de la ONU en Rutshuru, al este del Congo. Así lo informó ayer el ministro de Defensa, José Bayardi, quien pintó una dramática situación.
"Cuando cayó la ciudad de Rutshuru se bloqueó nuestro contingente de Monuc, con las fuerzas de India y con algunos civiles que estaban allí", declaró ayer Bayardi en conferencia de prensa.
El miércoles un contingente de cascos azules uruguayos de 150 soldados quedó rodeado por las tropas del general rebelde Laurent Nkunda en la ciudad de Rutshuru. Los militares habían ido a relevar a un batallón indio, de 150 soldados también, a una base de Naciones Unidas (ONU).
Los cascos azules de ambos países quedaron atrapados allí, junto con 101 civiles de diversas ONG y algunos niños, señaló por su parte el coronel Hugo Iglesias. El primer día la base de ONU estaba sin agua potable a causa de un bloqueo por parte de los rebeldes que fue levantado en la tarde del jueves. Sin embargo, Bayardi sostuvo que "se están racionando los alimentos".
Por otra parte, en Goma 1.300 soldados de Uruguay e India siguen frente a 8.000 rebeldes, luego que el Ejército del Congo huyera el miércoles. "La situación es muy difícil (...) el estado de nuestro soldados desde el punto de vista moral presenta altos niveles de cansancio", señaló el ministro.
Bayardi manifestó que en esta ciudad los rebeldes se encuentran a 1,5 kilómetros de la línea de defensa, donde hay 40 soldados uruguayos, los demás están ayudando a algunos de los 200.000 desplazados que vuelven a sus hogares, así como protegiendo la seguridad y operatividad del aeropuerto de la ciudad. El ministro señaló que se pidió a las autoridades de Monuc reforzar el contingente con dos batallones más, de 850 soldados cada uno. La situación actual es tensa pero calma, por el cese el fuego impuesto por los rebeldes.
Misión. El 17 de noviembre en un vuelo en el que viajarán el propio Bayardi, el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, y el jefe de la Fuerza Aérea, Enrique Bonelli, se llevarán unas ocho toneladas de material logístico a las tropas uruguayas en el Congo.
En el viaje se planea entablar conversaciones con las autoridades de las Naciones Unidas (ONU) en Kinshasa y luego trasladarse a Goma con la ayuda para reemplazar el 70% del material operativo que está destruido. Bayardi aclaró que no se llevará armamento y que el viaje ya estaba planeado antes que se desataran los conflictos de esta semana.
Armamento. El ministro señaló que el gobierno no está pensando en un retiro de las tropas "y menos en estas circunstancias". También remarcó que en caso de tomarse una medida de esas características, esta será decidida desde la cúpula política y no de la militar.
Por su parte, el general Rosales dio a entender que ante un ataque de las tropas rebeldes los soldados uruguayos no tendrían oportunidad.
Los tutsis "cuentan con tanques y artillería pesada", sostuvo. Las fuerzas uruguayas poseen tan solo carros blindados armados y ametralladoras.
Rosales manifestó que si bien "no es fácil de determinar" hay "un alto grado de probabilidad" de que "tropas de Ruanda estén actuando en la zona".
"Esto lo basamos en la observación de nuestro personal de que estas tropas (rebeldes) se encuentran apoyadas por tanques, cosa que en general Nkunda hasta ahora no ha tenido, y tenemos comprobado haber recibido fuego de artillería y Nkunda tampoco contaba con esto", manifestó Rosales.
Las sospechas radican en que el gobierno de Ruanda está encabezado por tutsis, como el propi Nkunda. Algunos expertos consideran el actual conflicto como una continuación de la violencia entre tutsis y hutus que terminó con un genocidio en Ruanda en 1994.
El Batallón Uruguay en el Congo está formado por 629 soldados de los cuales 300 están en Goma, 150 en Rutshuru y los otros divididos en distintas zonas del país.
Autoridades
José Bayardi
ministro de defensa
El jerarca señaló que lo más importante era tranquilizar a las familias de los soldados y señaló que "la situación actual está enmarcada por el cese el fuego unilateral del general Nkunda y por las conversaciones entre los gobiernos del Congo y de Ruanda. De esta manera se pasó de lo que era una situación defensiva contra las fuerzas de Nkunda a la apertura de un espacio de diálogo" (...) "Tenemos esperanzas en las negociaciones político-diplomáticas están tratando de encaminar el proceso para que no se dé un enfrentamiento directo entre la RDC y Ruanda" (...) "La situación está controlada, se mantienen las posiciones en las líneas de defensa, se mantienen todas las medidas en la ciudad de Goma, como es la protección a los civiles, protección a los civiles contratados por ONU, el aeropuerto y el comando del batallón".
Jorge Rosales
comandante de las FF.aa.
Rosales indicó que los cascos azules uruguayos tienen un papel en sus bolsillos donde se les explica cuáles son las tres circunstancias en que están autorizados a abrir fuego a los rebeldes: en defensa propia, en defensa de civiles inocentes y en defensa de las instalaciones de Naciones Unidas. Con respecto a la situación en Rutshuru el comandante en jefe declaró que "un batallón uruguayo había ido a relevar a uno de la India en el momento que se desarrollaba el avance rebelde de esta manera no fue posible el relevo y ambas fuerzas militares fueron rodeadas" (...) "El mayor logró fue tener una mediación con personal de general Nkunda para que se administrara el agua". Sobre los rumores de que las tropas uruguayas habían huido Rosales dijo que desmiente "categóricamente que Uruguay haya dejado la línea de defensa en Goma".