L. BALDOMIR Y A. OYHENARD
El Ministerio de Industria evalúa la aplicación de medidas compensatorias para el sector textil ante los perjuicios que está teniendo por la pérdida de negocios con Brasil a raíz de la crisis internacional.
El ministro de Industria, Energía y Minería, Daniel Martínez, dijo anoche a El País que se decidió "adelantar" el estudio del sector textil que se preveía comenzar entre enero y febrero de 2009, ya que "casi todo el sector textil trabaja en esta época del año para el mercado brasileño y justo coyunturalmente se ha caído buena parte".
Aclaró que esto no implica que se terminen aplicando medidas compensatorias. "Por ahora sólo adelantamos el estudio; de repente justifica".
Martínez dijo que no se está pensando en un paquete de soluciones específico a raíz de la crisis, sino que "eventualmente, en algún caso, puede apurarse alguna medida" en el marco del análisis sectorial que lanzó el Ministerio meses atrás.
El subsecretario de Industria, Gerardo Gadea, también dijo a El País que si bien "el gobierno no tiene hoy un plan de contingencia" para enfrentar la crisis, "se podría elaborar un paquete de medidas" para palear los efectos que reciben algunos sectores de la industria uruguaya que han enviado personal al seguro de paro en la últimas semanas.
"Si es necesario generar alguna ayuda, se otorgará", dijo.
Martínez sostuvo que las soluciones no vendrán "al grito de nadie" y que se estudiará caso a caso en profundidad mirando "la película y no la foto".
Esto es que se diferenciará entre los sectores que se beneficiaron de un período de grandes ganancias y ahora están teniendo problemas y aquellos que cuentan con dificultades desde tiempo atrás.
El ministro dijo que en algunos casos se podría tratar de subsidios y en otros de alternativas diferentes pero, aclaró, sea la fórmula que sea, serán ayudas "transitorias".
EMPRESARIOS. El presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Uruguay (Aitu), Norberto Cibils, informó a El País que los industriales acordaron ayer, como consecuencia de la crisis financiera internacional, solicitar una entrevista con los Ministerios de Economía, Industria, Trabajo y Ganadería, para plantearles las inquietudes que tiene el sector.
Cibils dijo que hay muchas empresas a las que les cancelaron pedidos originando menos actividad, lo que derivó, a su vez, en el envío de personal al seguro de paro, como el caso de Paylana. Otras empresas optaron por adelantar la licencia a sus trabajadores para evitar, en una primera instancia, el seguro de paro.
El empresario señaló que el país "está perdiendo competitividad con Argentina y Brasil", al tiempo que hay incertidumbre en los mercados más lejanos.
"La industria lanera acarrea un problema histórico como es la competitividad. Si bien el tipo de cambio se elevó, subió menos que en otros países donde tenemos clientes y competidores. Además, todo el mundo está con una gran incertidumbre por la detención del consumo que nos golpea directamente", señaló.
Cibils agregó que también están preocupados por los escasos avances en los Consejos de Salarios, donde la Aitu tiene la intención de llegar a un acuerdo con los trabajadores.
Por su parte, el dirigente sindical de los textiles, Luis Dutra, dijo a El País "que si bien reconoce que hay dificultades para colocar las exportaciones por la coyuntura internacional, también puede ser una estrategia de los empresarios para enviar más personal al seguro de paro y presionar en los Consejos de Salarios".
La industria textil emplea hoy a unos 4.000 trabajadores.
De todos modos, "estamos atravesando un etapa de un fuerte impacto de la crisis donde todo el mundo se reserva y no quiere hacer inversiones porque no se sabe cómo termina esta historia", advirtió.
Para Gadea, la crisis global puede causar que disminuya el número de proyecto de inversión en el último trimestre. De todos modos, "los números cerrarían muy bien", pronosticó. "Es inevitable un golpe de la crisis, a todos los países de alguna manera los impactará. Nadie puede decir que la crisis no existe. No obstante, el Uruguay está muy bien preparado para afrontarla", señaló.
En tanto, el panorama en el sector de la vestimenta, que emplea a unas 20.000 personas, es similar.
La dirigente sindical del Sindicato Uruguayo de la Aguja y Vestimenta, Sonia Martínez, dijo a El País que "si bien no se ha incrementado el envío de personal a seguro de paro, si se han adelantado las licencias a muchos de los trabajadores", como una primera medida, ante las consecuencias de la crisis global.
Acuerdos flexibles son clave
El director adjunto de Cinve y socio de CPA, Gabriel Oddone, dijo ayer a El País que los trabajadores del sector transable cuyos bienes y servicios se comercializan con el exterior) "están en la primera línea de fuego" de la crisis y pueden empezar a sentir los efectos en los primeros meses de 2009. Ese sector, da trabajo al 25% del empleo total. Sin embargo, señaló que los trabajadores del sector no transable (el 75% del total de los empleos) van a recibir los "efectos de segunda vuelta" que "habrá que ver en 2009 de qué naturaleza son". Oddone señaló que no puede estimarse cuántos trabajadores de uno u otro sector van a verse afectados. De todas maneras, señaló que "mientras más rígidos sean los acuerdos salariales", es más probable que el sector no transable "tenga más problemas de empleo".
Astori: efecto local se conocerá en el primer semestre de 2009
En un acto en el Teatro Astral donde recibió consultas de dirigentes y vecinos, el senador Danilo Astori reconoció anoche que la crisis internacional derivará en algunos impactos en los precios de las exportaciones de Uruguay, pero advirtió que "estaban extraordinariamente altos".
"Que no me escuche ningún comprador, pero los precios estaban exageradamente altos. Se llegaron a pagar precios exorbitantes. ¿Por qué? Se especulaba con todo. La leche en polvo se llegó a vender a US$ 5.000 la tonelada. Eso no existe y por supuesto se vino abajo", dijo.
Astori indicó que tiene "la hipótesis y la esperanza" de que, en su nuevo nivel, no supondrán "una reducción que nos haga esperar consecuencias dramáticas en el país". Agregó que recién en el primer semestre de 2009 se sabrá el impacto de esta crisis.
También admitió que los envíos al seguro de paro en Funsa y en los frigoríficos son un ejemplo de "repercusión inmediata que tiene Uruguay por la vía comercial de contagio de la situación internacional". En el caso de Funsa se dio porque Brasil suspendió la compra de neumáticos. En cuanto a los frigoríficos, dijo que hay problemas con el mercado con Rusia. "Pero el año pasado hubo más envíos al seguro de paro en los frigoríficos que este año".