GOMA, R.D. DEL CONGO | EL PAÍS DE MADRID Y AGENCIAS
Los rebeldes al mando del tutsi Laurent Nkuda quedaron ayer a las puertas de Goma, la capital de la provincia congoleña de Kivu Norte. Pero en lugar de tomar la ciudad, proclamó un "alto el fuego" unilateral. El ejército nacional huyó de ahí.
El pánico se apoderó de Goma. Buena parte de la población de Goma, al este del país, está huyendo aterrorizada por temor a la represalia de los rebeldes. Además, las tropas regulares de la República Democrática del Congo (RDC), huyeron ayer de esa ciudad para dirigirse a Bukavu, la capital de Kivu Sur, ubicada un centenar de kilómetros más al Sur.
Fuentes militares confirmaron la evacuación. "Esto se acabó", dijo un oficial, que precisó que las tropas regulares, que responden al gobierno de Joseph Kabila, se replegarían hacia la localidad de Minova, situada entre Goma y Bukavu.
También el personal civil de las Naciones Unidas abandonó la capital provincial.
La única seguridad que permanece en Goma es la de las tropas de la misión de las Naciones Unidos en el Congo, Monuc, que con sus 17 mil soldados es el mayor contingente bajo bandera de Naciones Unidas desplegado en el mundo.
El terror también causó que unas 45 mil personas huyeran, presas del pánico, de un campo de refugiados cercano a Goma ante el avance de los rebeldes, de acuerdo con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). Desde agosto, cuando comenzaron de nuevo las hostilidades entre el gobierno y la insurgencia, ya son 220 mil los desplazados. La guerrilla de Nkunda, el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), es famoso por su violencia y crueldad. No se ha dado un estimativo de muertes desde que el domingo comenzaran el avance hacia Goma.
El avance de la guerrilla está provocando una crisis humanitaria de "dimensiones catastróficas", según reconoció el secretario general de la ONU, Ban ki-Moon. Una marea humana de refugiados deambula por los caminos existentes en la selva tratando de escapar de los combates.
TREGUA. Cuando estaba a unos pocos kilómetros de Goma, las tropas de Nkunda proclamaron una tregua unilateral.
"El CNDP comunica su decisión de proclamar un alto el fuego unilateral de los actuales enfrentamientos con la coalición gubernamental y la Monuc en la periferia de la capital de la provincia de Kivu Norte", señala el comunicado, firmado por Nkunda. "Esta decisión fue tomada con el objetivo de evitar el pánico de la población de Goma así de quienes se encuentran en los campos de refugiados situados en sus inmediaciones", agrega.
Se duda que esa tregua sea duradera. Horas antes, un vocero del CNDP había asegurado que los rebeldes tenían la intención de tomar Goma "en dos o tres días".
También antes de la tregua, se habían desarrollado combates entre el ejército congoleño (Fardc), apoyado con helicópteros de la ONU, y los rebeldes de Nkunda.
Los combates se desarrollaron en la disputada zona de Kimumba, distante 30 kilómetros de la ciudad de Goma.
Según el Fardc, los rebeldes cuentan con el apoyo de la vecina Ruanda, cuyo gobierno está encabezado por tutsis al igual que Nkunda. Los expertos describen al actual conflicto del Congo como una continuación de la violencia entre tutsis y hutus que sufrió Ruanda en 1994, que culminó con un genocidio (ver nota aparte).
Más al Norte, los cascos azules de la ONU controlaban ayer la ciudad de Rutshuru, un importante centro administrativo, según el jefe de operaciones militares de la Monuc, Samba Tall. Las Fardc ya habían abandonado esa localidad el martes. Otras fuentes, sin embargo, señalaban que esa misma ciudad estaba bajo los rebeldes.
De acuerdo con el jefe de la Monuc, Alan Doss, de los 17 mil soldados de esa fuerza, unos seis mil están involucrados en las operaciones contra los rebeldes (unos tres mil) en Kivu Norte. Según él, los cascos azules están "al máximo de sus posibilidades" y necesitan refuerzos con premura.
ACCIÓN. Los sucesos al Este del Congo ya han movilizado a los organismos internacionales. Ban ki-Moon ya se ha contactado telefónicamente con el presidente congoleño Kabila, así como con su par ruandés, Paul Kagame, así como con otros líderes regionales y de la Unión Europea, según un vocero de las Naciones Unidas. La ONU mandará dos asistentes hacia la región para negociar un fin del conflicto.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunía ayer de urgencia para abordar el tema de la RDC. El gobierno de Estados Unidos anunció por su lado ayer que enviará una emisaria al Congo para expresar su "profunda preocupación" por la creciente violencia al Este del país.
Francia, que preside la Unión Europea, se declaró favorable a un despliegue europeo de hasta 1.500 hombres en la RDC para poner fin a la violencia, declaró ayer el canciller Bernard Kouchner.
Ayuda de Europa
Un mando militar de la Unión Europea (UE) dijo ayer que las 27 naciones del bloque están dispuestas a enviar soldados al Congo para reforzar a los cascos azules, si se lo piden. El general Henri Bentegea sugirió que esas fuerzas podrían ser utilizadas si todas las naciones miembro así lo acuerdan, pero otros funcionarios dijeron que por ahora el bloque no contempla el despacho de refuerzos. India, Pakistán, Bangladesh, Uruguay y Sudáfrica conforman el grueso de la misión de la Monuc. AP