SEBASTIÁN AUYANET
En un fenómeno que sucede pocas veces: el público montevideano agotó entradas para el show del brasileño, que hoy en el Plaza, a las 21, adelantará canciones aún no conocidas y repasará las que lo volvieron un preferido en esta región.
"Estoy hablando un portuñol de lujo", dice Paulinho, siempre riéndose y siempre emanando esa "buena vibra" esperable y requerida del brasileño promedio por estas tierras.
Paulinho se define como un híbrido del ánimo rioplatense y su Brasil, algo que puede ser una buena explicación de lo que sucede con él en estos lados. "Lo de utilizar elementos de la música de este lado fue algo muy natural que quizá tenga más que ver con el ánimo que con lo estrictamente sonoro. Yo antes no pensaba mucho en eso; ahora lo que siento es que es necesario. Encuentro cosas que los dos territorios tienen para aprender unos de los otros. Nosotros tenemos mucha mezcla de razas. Todas esas culturas bajo un sol tropical, sus frutos... todo eso tiene una energía muy de fiesta. En esta zona hay un aire melancólico, como que se respira y se influye una cierta introspección necesaria en cualquier tipo de pensamiento. En lo social, lo espiritual, en lo político... en todo. Y eso es un gran aporte a lo artístico. La música, la literatura es muy cargada, muy intensa y llena de vida. Todo eso es necesario en Brasil. Porque esto que menciono también es libertad".
Su llegada a Montevideo es casi accidental, y ciertamente no prevista. "En la mitad del proceso de mi nuevo disco, me llaman a la oficina para invitarme a tocar en Buenos Aires y en Montevideo. Como la banda varió porque el baterista no puede venir, me dieron ganas de armar un show más fresco. Una banda nueva que mezcle canciones viejas y las nuevas, que ya están encaminadas.
-¿Te considerás uno de los precursores de que la música brasileña vuelva a mirar a esta región?
-Creo que Brasil se está abriendo a lo latino. Fíjate que Julieta Venegas está entrando de a poco, ese es un ejemplo. El problema de Brasil es la autosuficiencia. Pero mi generación tiene en común un tipo de apertura que no tiene nada que ver con lo regional. Antes, quien no era tropicalista no existía, o quien no hacía Bossa Nova quedaba afuera. Si no eras rock, también. Por eso, se dice que esta generación es la más brasileña. Tenemos al pernambucano Lenine haciendo rock, al punk Arnaldo tocando samba, y la gaúcha Adriana Calcanhotto haciendo algo minimalista... No existe eso de "somos una cosa", sino que nuestra singularidad está en que somos de todo un poco. De que no es necesario un movimiento. Así son mis relaciones con Jorge (Drex-ler) y Kevin (Johansen). De eso puede salir un disco, una película o una manera de hacer las cosas que nos acerque.
-Después de tu experiencia con el programa Zoombido, ¿qué cosas asimilaste como compositor?
-Yo creo que antes que nada hay que confiar en los defectos de las canciones. Percibí que de lo más pobre de la creación musical hasta el tipo que estudió música en Europa, todos tuvieron que creer en su diferencia, y afirmarla de alguna manera. Y eso muchas veces es el error. No siempre la gracia es encontrar un formato, por ejemplo un estilo a lo George Martin y los Beatles, con estribillo y todo eso. A mí me gusta que la forma de la canción hable del relacionamiento de las personas. Eso es lo que va a brillar en la canción. Si lográs colocar un afecto en la canción, el público lo va a poder percibir, identificar y aprovechar.
Entre el estudio y "zoombido"
Cuenta Paulinho sobre Zoombido, la serie de programas especiales filmada por el uruguayo Pablo Casacuberta y su equipo, que comienza con un verso propuesto por el cantautor y luego se va transformando en una especie de cadáver exquisito completado por los músicos invitados: "En este programa yo hago más que averiguar sobre los músicos y sus procesos. También aprovecho para hacer fotografías sobre ladrillo de vidrio, hablamos sobre la creación y terminamos grabando un dueto; en total ellos graban tres canciones. Ya vamos 78 cantautores, desde Gilberto Gil hasta Milton Nascimento. Es un documento muy grande que me sirve mucho para comprender la música de allá y las formas que tiene el acto de hacer música".
Una de las participaciones más conocidas en la carrera de Zoombido fue la de la cantante Ceú, cuyo disco fue editado hace poco en Montevideo y que hoy es una de las nuevas figuras de la música brasileña.