Miles de estudiantes y profesores volvieron a salir a las calles en numerosas ciudades de Italia para protestar contra la reforma educativa de Silvio Berlusconi y celebraron lecciones al aire libre, entre ellas frente al Coliseo romano.
"Defenderemos a toda costa la universidad pública. No vamos a pagar nosotros por la crisis de los bancos", clamaban los estudiantes y profesores reunidos frente al monumental anfiteatro de la capital italiana.
Al menos siete marchas espontáneas desfilaron este martes por las calles de Roma, que vivió una jornada intensa con el tráfico paralizado por la protesta de los estudiantes, tanto de secundaria como universitarios, así como de profesores y maestros.
Las concentraciones y manifestaciones se multiplican desde hace cinco días en las principales ciudades contra el proyecto de ley que cambia puntos claves del sistema educativo, así como por el recorte de fondos.
El proyecto deberá ser aprobado definitivamente el miércoles por el Senado y la mayoría gubernamental de derecha advirtió que no modificará ningún punto pese a las advertencias hechas por varios rectores de universidades de renunciar a sus cargos, entre ellos la del Politécnico de Turín (norte).
"El gobierno debería suspender la adopción de la reforma como señal de apertura", pidieron los estudiantes de secundaria en un comunicado, los cuales han escogido las calles y plazoletas que conducen al Senado, cerca a la céntrica Plaza Navona, como eje de la protesta.
El rechazo suscitado por la llamada Ley 133 ha sido el movimiento de oposición más fuerte que ha enfrentado hasta ahora el gobierno de derecha liderado por Silvio Berlusconi.
La reforma, presentada por la ministra de Educación, Maria Stella Gelmini, prevé la introducción de una nota de conducta como requisito para aprobar el curso y la supresión de 86.000 empleos, entre profesores y personal no docente, así como el recorte de 8.000 millones de euros del gasto en educación.
Una huelga nacional, prevista para el próximo jueves 30 de octubre, fue convocada por los sindicatos, la cual deberá congregar en Roma a cientos de miles de estudiantes y profesores de toda la península.
AFP