"Yo no vengo con ánimos de alterar los procesos que hay en el organismo para las investigaciones administrativas o los sumarios", advirtió el novel director de los Casinos del Estado, Fernando Nopitsch.
El miércoles 22, el jerarca firmó la destitución de ocho funcionarios de los Casinos del Estado por eventuales dolos cometidos allí hace un tiempo.
Aclaró que "cuando mucho voy a cambiar la graduación de las sanciones que sugiera el Área Jurídica para los funcionarios infieles, pero no voy a ir contra los criterios de esta sección".
Poco antes de asumir, fuentes del Ministerio de Economía y Finanzas señalaron a El País que Nopitsch entraría en Casinos del Estado con "un bisturí en la mano".
Militante socialista y hombre de confianza del presidente Tabaré Vázquez desde su pasaje en la Intendencia de Montevideo, Nopitsch deberá encarar una difícil tarea: hacer que la ciudadanía se olvide del ex director de Casinos del Estado, Juan Carlos Bengoa (Asamblea Uruguay), hoy en prisión.
En una entrevista concedida a El País el domingo 19, Nopitsch reconoció que en Casinos del Estado todavía existe "el síndrome Bengoa" y advirtió que este desaparecerá "mejorando la eficacia" y realizando "una gestión transparente" en ese organismo.