EDUARDO DELGADO
La destitución de un funcionario público implica un extenso proceso previo, muy diferente a la situación que pueda vivir un empleado privado en caso de ser despedido.
Uno de los ministerios donde las destituciones se dan más a menudo es el del Interior, debido a conductas de policías que son consideradas impropias de su función y que en varios casos derivaron en procesos judiciales.
En este caso, fue el Ministerio del Interior el que consideró que un policía incurrió en grave falta administrativa al llevar adelante un procedimiento absolutamente irregular, y decidió destituirlo. El policía, en desacuerdo con la medida, presentó los recursos correspondientes, hasta que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) tomó una decisión.
La intervención del policía cuestionada se dio luego que una meretriz denunció a un hombre por violación y rapiña, a quien el juez que intervino lo dejó en libertad.
Entonces, el policía se dedicó por su cuenta a realizar indagaciones, concurriendo al domicilio del denunciado. El investigado denunció a su vez esta situación y un supuesto pedido de coima, tras lo que intervino el Departamento de Vigilancia. Funcionarios de esta repartición policial comprobaron que esta persona recibió llamados telefónicos de parte del policía y concurrieron al lugar que indicó el oficial, para encontrarse con el denunciante.
"Cuando el oficial de Policía se acercó a la camioneta del denunciante, fue detenido por un funcionario policial que viajó en el automotor, en el piso de la camioneta. En el procedimiento de detención del funcionario infractor, participaron otros policías que se encontraban próximos a ese lugar", expresa la sentencia.
En su defensa, el policía adujo que no actuó negligentemente y que por el contrario, se desempeñó con la celeridad que la situación imponía, "con el fin de ubicar al presunto autor de un delito".
Reconoció no haber informado a sus superiores respecto a las indagaciones que venía practicando, "pero que omitió tal dada cuenta, para no entorpecer el resultando de las mismas".
Sin embargo, para el TCA, sin autorización de sus superiores, ni conocimiento del juez penal que había intervenido, el policía "realizó actos ajenos a la competencia natural de la unidad policial en la cual prestaba funciones".
Según el tribunal, más allá que no se haya podido acreditar plenamente si el policía le pidió a un hombre $ 5.000 para asegurarle impunidad, "lo que sí está plenamente acreditado, es el procedimiento absolutamente irregular que llevó a cabo el sumariado". Para los ministros, resulta irrefutable que el policía "transgredió groseramente la normativa" y su conducta "denota una falta absoluta de profesionalismo y de lealtad funcional"; e "incumplió elementales normas de disciplina y de subordinación".
Por tanto, sostienen que la sanción administrativa aplicada guarda relación con la falta contra la disciplina.
"Fue tan burdo e injustificado el proceder del sumariado, que la sanción aplicada, resulta justificada, aventándose en la especie, cualquier manifestación de abuso o exceso de poder", sostiene la sentencia.
Según el tribunal, la legitimidad de la sanción aplicada está respaldada por lo sucedido, más allá de lo que ocurrió en el proceso penal.
La decisión destaca en ese sentido que "en determinadas circunstancias, la Administración aplica sanciones a sus funcionarios con absoluta autonomía e independencia, respecto de lo que en definitiva resuelva el Juez Penal, pues su conducta en general, puede resultar absolutamente incompatible con los valores que pautan el desempeño funcional".
La resolución del TCA es inapelable, por lo que este hombre es un ex policía.
Al filo de la ley
destitución de un oficial de policía
ficha
Tribunal de lo Contencioso Administrativo
Ministros: Preza, Battistella, Lombardi, Harriague y Sassón.
Redactor: Dardo Preza.
Fecha: 28 de agosto de 2008.
Situación: Policía destituido por investigar a un hombre acusado de rapiña y violación sin autorización de sus superiores ni de un juez.
Fallo: Desestima la demanda del policía y confirma la decisión de destituirlo.