Rodada prácticamente en secreto, se estrena el 17 de diciembre en los Estados Unidos Gran Torino, la nueva película dirigida y protagonizada por Clint Eastwood. Va a ser el segundo film de Eastwood que llegue a las pantallas norteamericanas en el año: este mes se estrenó Changeling, su policial de época protagonizado por Angelina Jolie.
Eastwood tiene fama de filmar muy rápido (como John Ford, prefiere no repetir tomas porque piensa que la primera suele ser más fresca y auténtica), pero esta vez parece haberse superado a sí mismo. Comenzó la producción después de presentar Changeling en Cannes el pasado mes de mayo, y la tendrá lista para diciembre.
La elección de la fecha de estreno es muy deliberada: al filo del fin del plazo para poder competir para el Oscar, casi cuando la Academia está comenzando a repartir sus formularios para elegir las candidaturas. Los votantes de la Academia tendrán la película de Eastwood muy fresca en la cabeza cuando se dispongan a confeccionar sus listas para los premios que se entregarán en febrero.
La rapidez y el secreto que rodeó la filmación (se habla casi de "film sorpresa") provocó incluso el rumor, que circuló por internet, de que Eastwood encarnaría una vez más al inspector Harry "el Sucio" Callahan, ya retirado pero volviendo a la acción para vengar la muerte de un nieto. No es cierto, sin embargo.
Clint interpreta en el film a un veterano de la guerra de Corea, racista y prejuicioso, que entabla una peculiar relación con un adolescente asiático en un barrio en el que crece la violencia pandillera. El personaje deberá lidiar con algunos fantasmas personales cuando esa violencia lo toque de cerca.
El título alude al modelo de auto Ford 1972 que conduce el protagonista del film. En una entrevista a la publicación USA Today, Eastwood ha explicado que su personaje "trabajaba en una fábrica de Ford (...) y es un símbolo de esos tiempos. Su arma es también un símbolo de cuando era militar... Vive aferrado al recuerdo de la guerra". Las circunstancias obligarám a ese hombre a revisar varias de sus convicciones.