El heredero de la Corona española, el príncipe Felipe de Borbón, y su esposa, la princesa Letizia, recibieron hoy en Oviedo a los galardonados con los premios Príncipe de Asturias en sus distintas categorías.
El heredero departió especialmente con la ganadora del premio de la Concordia, la ex rehén de franco-colombiana de las FARC Ingrid Betancourt, a quien Doña Letizia colocó la medalla, así como con el tenista español Rafael Nadal, número uno del mundo, ganador del premio de Deportes.
En esa ceremonia, Junto a Betancourt y Nadal, también recogerán su premio la escritora canadiense Margaret Atwood (Letras), los representantes de cuatro centros africanos que luchan contra la malaria (Cooperación Internacional), así como el pensador franco-búlgaro Tzvetan Todorov (Ciencias Sociales) y el cofundador de Google, Larry Page (Humanidades).
La nómina se cierra con el físico Sumio Iijima y el ingeniero Shuji Nakamura, ambos japoneses, el ingeniero Robert Langer y los químicos George M. Whitesides y Tobin Marks, estadounidenses, ganadores del premio de Investigación, y con el maestro venezolano José Antonio Abreu, creador del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (Artes).
Copa Davis
Con respecto a la final de la Copa Davis, que se disputará del 21 al 23 de noviembre en Mar del Plata, "Rafa" Nadal aseguró ayer que Argentina es "favorita" para quedarse con "la ensaladera".
"Cuando se juega fuera los favoritos son los rivales", afirmó el tenista español en una rueda de prensa.
"No siempre, pero la historia muestra que la Copa Davis es una copa que el que juega en casa tiene mucha más opciones de ganar", añadió Rafa Nadal, quien con sus dos victorias en la semifinal del torneo frente a Estados Unidos contribuyó al triunfo de España por 4-1 en septiembre pasado.
"Aparte que tienen un equipazo", añadió Nadal, quien, preguntado por las claves para conseguir alzar la ensaladera, afirmó que "claves ninguna. Hay que jugar bien, intentar, si puede ser, jugar nuestro mejor tenis".
"Vamos a ir a darlo todo", dijo Nadal, asegurando que no tiene "ninguna obsesión por ser el número uno" del mundo.
"Yo era feliz cuando estaba de número dos y, si lo vuelvo a ser, seré igual de feliz. Eres número uno o no lo eres. No tienes por qué perseguirlo", afirmó Nadal, quien llegó en la mañana de este jueves a Oviedo, para recibir su premio, del que dijo que no le importaría compartirlo con su gran rival y amigo, el suizo Roger Federer.
"Federer se merece este premio como mínimo igual que yo, compartirlo con él hubiera sido un honor. Estoy seguro que en el futuro podría ser el galardonado", afirmó Nadal.
AFP