EDUARDO BARRENECHE
Al igual que su antecesor Mariano Arana, el intendente Ricardo Ehrlich firmará, antes de una crisis, un convenio con los municipales que les asegurará ajustes del 100% de la inflación. El costo de la fórmula: más de US$ 20 millones.
Además, Ehrlich modifica su decisión inicial de descontar las movilizaciones a los trabajadores de Limpieza, quienes pararon durante cinco días consecutivos afectando la recolección de basura en varios barrios de Montevideo. El acuerdo establece que la Intendencia devolverá esos jornales a los obreros de ese sector.
Una asamblea de 2.500 municipales efectuada ayer en el Palacio Peñarol, aceptó por unanimidad firmar hoy con la comuna un convenio de dos años de duración. La oferta de la administración Ehrlich incluye el pago a los 8.000 funcionarios de lo que resta para alcanzar el 16,5% de la tabla salarial y el otorgamiento del 100% del Indice de Precios al Consumo (IPC) del semestre abril-setiembre de este año que alcanza un 4,63%. Este artículo del convenio representa una erogación de US$ 10 millones para la Intendencia.
Otras disposiciones del acuerdo están relacionadas con incrementos de $ 400 para los salarios más bajos y de $ 300 para los más altos. Además los municipales recibirán una partida fija de $ 12.400 en efectivo, que serán fraccionados en dos cuotas: $ 6.400 en los primeros diez días de noviembre de este año y $ 6.000 en los primeros diez días del mes de enero del 2009. Estas mejoras representan otros US$ 10 millones de gasto para la Intendencia, sin incluir los aportes patronales.
Pese a no aceptar la administración frenteamplista la inclusión en el convenio de una "cláusula gatillo" por si disparaba la inflación por la coyuntura económica, sí acordaron ambas partes que los ajustes salariales -que se realizarán en abril y octubre de cada año- serán de un 100% del Indice de Precios al Consumo (IPC). Es decir, se asegura a los municipales que en los próximos dos años sus salarios no sufrirán detrimento alguno de su poder de compra.
Se trata de un beneficio diferencial en momentos en que las negociaciones de los Consejos de Salarios están trabadas por la crisis financiera que se avecina, entre otras razones.
El acuerdo también incluye mejoras salariales para los trabajadores de Descentralización; la presupuestación de los informáticos y la instalación de mesas de diálogo con Adeom sobre la situación de la Usina 5 y la concesión del Hotel Casino Carrasco. El sindicato se opone a que una empresa gestione ese hotel. En tanto, la IMM ya inició un proceso licitatorio donde hay cuatro oferentes (Codere, Tsakos, Pestana y Hyatt).
Como contrapartida a la contemplación por parte del municipio de las reivindicaciones salariales y funcionales de los trabajadores, el sindicato se compromete a no plantear reclamos, acciones judiciales y a no tomar medidas si la IMM cumple con lo acordado. También el gremio se obliga a no iniciar juicios para exigir el pago de la retroactividad.
Ayer, durante un cuarto intermedio de la asamblea, un dirigente de Adeom reflexionó sobre la oferta de Ehrlich: "ellos compran paz sindical para las próximas elecciones y nosotros agarramos lo que nos tiran porque sabemos que el próximo año los funcionarios públicos no podemos recibir aumentos por ser período preelectoral".
50 municipales ganaron juicio
Hasta minutos antes de la asamblea de ayer, la Intendencia de Montevideo negoció y logró incluir en el acuerdo una cláusula para evitar demandas judiciales por parte de Adeom por el pago de una deuda laboral generada por la retroactividad. Sin embargo, un grupo de 50 funcionarios ya obtuvieron un fallo favorable en la Suprema Corte de Justicia que obligaba a la comuna a pagar la retroactividad desde el 2005 hasta el 2008, dijo a El País la dirigente gremial Elena Lequio.
Unos 5.000 municipales en actividad y retirados firmaron un reclamo judicial promovido por Adeom en reclamo de ajustes no realizados y del seguro de salud.
El acuerdo de ayer no contempla a los jubilados y se prevé que estos se plegarán a las demandas.
El gremialista Pablo González afirmó que los municipales que no firmen el documento para aceptar el pago de una partida de $ 12.000, "estarían en condiciones de litigar contra la intendencia por la retroactividad".