El fin de la "petrofiesta"

ANDRÉS OPPENHEIMER

El colapso financiero del 2008 no perdona ninguna ideología: ha pulverizado la escuela del capitalismo sin regulaciones del gobierno de Bush y arruinará también el populismo de izquierda de Hugo Chávez. Casi todos los economistas coinciden en que Venezuela será el país latinoamericano más golpeado por la recesión que se viene.

Eso se debe a que Venezuela obtiene el 94% de sus ingresos del petróleo, y los precios del petróleo han bajado desde un récord de $146 el barril en el mes de julio a alrededor de $75 el barril el miércoles.

En una recesión mundial, los países industrializados comprarán menos petróleo. El banco Goldman Sachs estimó esta semana que los precios del crudo caerán a un promedio de $70 el barril para fin de año. Con estos precios, Chávez tendrá problemas para mantener los planes sociales en su país, lo que podría agravar las tensiones. Y las grandiosas promesas de ayuda que Chávez hace a otros países serán aún más difíciles de cumplir.

PFC Energy, una empresa consultora de Washington, dice que Venezuela necesitará que el petróleo se sitúe a $97 el barril para poder equilibrar su balanza de pagos en el 2009. "En Latinoamérica, Venezuela sería sin lugar a dudas el principal perdedor si los precios del petróleo siguen bajos``, dice Augusto de la Torre, el principal economista para Latinoamérica del Banco Mundial. "La cosa puede hacerse muy difícil, porque hay un ritmo de gasto público muy elevado y no va a ser fácil políticamente reducir el gasto público para ajustarlo a un menor nivel de ingresos``.

El mayor problema de Venezuela es que, aunque los precios del petróleo se han quintuplicado en los últimos seis años, el gasto público ha crecido proporcionalmente. Para empeorar las cosas, el gobierno de Chávez no ha incrementado suficientemente las reservas extranjeras del país para poder afrontar años de vacas flacas y no puede aumentar la producción de petróleo para compensar la caída de precios porque muchas de las instalaciones del monopolio estatal PDVSA no se han mantenido adecuadamente.

Venecomy, un boletín informativo venezolano, dice que el país podría estar "en el umbral de una de las peores crisis económicas de su historia``. Con el precio del petróleo al nivel actual, es probable que el gobierno devalúe la moneda, o que aumente el impuesto al valor agregado, o que anuncie un recorte drástico del gasto público, dice la publicación. También empezará "a buscar chivos expiatorios, y si Bush ya no está disponible, tal vez escoja al sector privado venezolano``, especula el informe.

Mi opinión: La caída del precio del petróleo no le impedirá a Chávez seguir gastando muy por encima de sus posibilidades durante las próximas semanas, porque la primera prioridad del presidente narcisista-leninista de Venezuela será ganar las elecciones estatales de fines de noviembre.

Y tampoco es probable que la recesión provoque la caída de Chávez del poder. Ahora controla las reservas del Banco Central, que puede usar para absorber un poco el impacto de la crisis.

Pero, con los actuales precios del petróleo, el petropopulismo chavista se quedará sin combustible. Y con esos precios en baja, prepárense para ver a un Chávez menos locuaz, o a un Chávez que seguirá hablando hasta por los codos, pero con menos gente que le preste atención.

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