EDWARD PIÑÓN
La resolución del Tribunal de Apelaciones en torno al caso Nacional-Villa Española dio por tierra una posible lectura sobre la existencia de dos bibliotecas en la Asociación Uruguaya de Fútbol.
El resultado fue lapidario, porque un fallo por 4-0, en cuatro presentes, no admite dos lecturas.
Ahora bien, está claro que la batalla no se centró en la legalidad de las normas ni en las razones, al menos es lo que se puede concluir tras tantas horas de escuchar debates deportivos partidarios.
El tema fue, aunque muchos trataron de desvirtuar ese concepto, la lucha por los tres puntos que Tribunal de Penas le daba ganados a Villa Española por la supuesta no presentación de Nacional en el Parque Central.
A partir de ahí nació una batalla política y, prácticamente todos, en la defensa de sus intereses dejaron de lado el asunto de fondo.
Eso, a no dudarlo, es tan grave como lo que supuestamente trataban de atacar, porque una AUF que siga regida por dirigentes de clubes que no levantan la vista lo único que lograrán es que la Asociación siga siendo el reino de los reglamentos lavados.
Si el fallo de Apelaciones es cuestionable deberían exponer argumentos para demostrarlo. Como eso no ha sucedido, lo único que parece cierto es que el debate jurídico ya no existe.