El director del FMI por Uruguay criticó fuertemente al organismo, por tener una "inclinación ideológica" de algunos temas, una "tendencia a la autosuficiencia" y porque las líneas de crédito son "caras" y "cargadas de condicionalidades".
El argentino Héctor Torres, que es director adjunto por la silla de Argentina, Bolivia, Chile, Perú, Paraguay y Uruguay en el Fondo Monetario Internacional (FMI), disertó ayer sobre la reforma del organismo, en la Cámara Mercantil de Productos del País.
Luego, un panel integrado por el presidente del Banco Central, Walter Cancela, y el ex director de OPP, Javier De Haedo también mencionaron la necesidad de una reforma del FMI. (Ver aparte)
Según Torres, que el 31 de octubre deja su cargo, "en el Fondo hay un problema de inclinación ideológica" y cuestionó implícitamente un doble discurso del organismo.
Mencionó algunos ejemplos como que si "nuestros países tienen pasivos financieros", el FMI dice que "hay que preservar la santidad de los contratos", mientras que si esos pasivos son con "el sector de los jubilados, son tratados de rigideces presupuestales, que son malas y hay que eliminarlas".
Agregó que para el organismo "los contratos laborales son flexibles y no hay santidad de contratos", aunque cuando se procesó la salida de funcionarios del FMI -porque tenía déficit en su presupuesto- no hubo tal flexibilidad y hubo paquetes de retiros "muy interesantes, muy diferentes a los que recomienda", dijo.
También señaló que "el Fondo va más allá y pide reformas laborales pero nunca jamás consulta al organismo específico que es la OIT" (Organización Internacional del Trabajo). "El Fondo tiene esta tendencia a la autosuficiencia y a verlo todo con un prisma que no tienen otros organismos internacionales", espetó Torres.
Para mejorar "esa tendencia ideológica", el argentino recomendó una "mayor transparencia" y una "mejor supervisión de los Congresos". En ese sentido, recordó que el director por EE.UU. tiene que dar cuenta al Congreso de ese país de las decisiones que toma.
REFORMA ESCASA. El funcionario cuestionó la representación del Fondo, donde los países que más cuota aportan tienen más votos, siendo Estados Unidos el que más votos tiene con cerca del 17%.
Torres se preguntó si es "razonable que en una institución que no solo presta sino que también pone condicionalidades, haya tan poca influencia de los que toman el dinero", que en general son los países en desarrollo con menor cantidad de votos. "La respuesta es no", afirmó.
El director del FMI señaló que cuando un informe del staff es crítico con uno de los países que representa, él tiene la "posibilidad de masajearlo" para reducir su crítica. "Yo tengo el 2% de los votos, imaginen a EE.UU. que tiene el 17%".
En ese sentido, dijo que la reforma que se implementó el año pasado fue "mucho ruido y pocas nueces". Explicó que los países desarrollados "siguen teniendo el control" con 57,9% de los votos contra el 60,6% que tenían antes.
Mientras que América Latina apenas subió de 7,7% a 8,2% de los votos.
PRÉSTAMOS. Torres cuestionó también lo caros que son los préstamos que brinda el organismo. "El acceso regular es del 300% de la cuota de un país. Todo lo que sea por encima del acceso regular se llama acceso extraordinario y lo que es extraordinario es extraordinariamente caro y extraordinariamente costoso políticamente también", afirmó.
Por eso propuso aumentar a 500% el acceso regular, lo que está a consideración.
Flexibilizan créditos para asistir a países en dificultades por crisis
El director adjunto del FMI, Héctor Torres, afirmó que el presidente del Fondo, Dominique Strauss-Kahn hizo bien en "desempolvar" un procedimiento que tiene para otorgar préstamos más rápido que lo habitual, cuando se exigen ciertas condicionalidades primero para luego desembolsar los créditos.
Según Torres "no es exactamente una nueva línea pero es lo que tenemos a mano y si lo aplicamos con flexibilidad, explotando toda la flexibilidad que ya tiene ese mismo procedimiento creo que le va a dar al Fondo la posibilidad de actuar rápidamente".
OPINIONES. Por su parte, el presidente del Banco Central, Walter Cancela, dijo que el FMI debe cambiar su estructura de pensamiento de ajustes unilaterales para ser bilaterales o multilaterales ya que "el mundo no es de países sino de grupos". Señaló que se debería cuestionar la distribución de poder dentro del FMI.
En tanto, el ex director de OPP, Javier De Haedo, afirmó que el FMI no aplica a la interna lo que predica para los países. Para De Haedo, "los puntos de vista del Fondo no han sido los más adecuados para Uruguay", dado que "ellos manejan un recetario y las recetas no miran las especificidades".
Cancela se va a la política
El presidente del Banco Central, Walter Cancela, anunció ayer que el próximo año se dedicará a la política y por tanto dejará su cargo el 25 de octubre como lo prevé la Constitución. Cancela -que se prevé lo sustituya Mario Bergara- dijo que en los próximos meses "seguiré colaborando con el gobierno" pero dejó en claro que "tengo interés de hacerlo" por lo que renunciará la próxima semana. La Constitución prevé que quienes tengan interés de candidatearse para algún cargo político en año electoral deben renunciar previo al 25 de octubre.