Brasilia | Brasil confirmó ayer que no existe "clima" para reanudar los proyectos de cooperación con Ecuador, tras la decisión de Quito de expulsar del país a dos empresas brasileñas, un tema que puso al rojo vivo la relación bilateral.
"Todo en la vida tiene límites, si el gobierno brasileño actúa como amigo y recibe hostilidad, (...) tiene que tener su reacción y su firmeza", reaccionó el ministro de Energía brasileño, Edison Lobao, quien agregó que es "una bravuconada que no lleva a nada y no fortalece las relaciones diplomáticas" la decisión del gobierno ecuatoriano de expulsar y procesar a la constructora Odebrecht y la estatal energética Furnas, con sus respectivos funcionarios.
Brasil suspendió la pasada semana una misión que debía avanzar en el principal proyecto de cooperación binacional, el corredor bioceánico amazónico Manta-Manaus.
"No tiene sentido que hagamos un esfuerzo para trabajar juntos, mientras leemos noticias diciendo que hay retaliación" contra empresas brasileñas, declaró el presidente Luiz Inácio Lula da Silva el lunes, al explicar porqué suspendió esa misión. Lula llamó al diálogo, indicando que se reunirá con su colega ecuatoriano Rafael Correa, en la Cumbre Iberoamericana convocada a fin de mes en San Salvador. "Vamos a poner las cosas en su lugar", dijo.
Brasil también está preocupado por la situación de la estatal petrolera Petrobras en Ecuador, ya que Correa indicó hace dos semanas que podría también adoptar medidas. AFP