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Dos atracaderos. Empresarios uruguayos están abriendo salida por La Charqueada
Emilio Cazalá
Inversionistas privados pertenecientes al sector marítimo-portuario-armatorial del Uruguay, desarrollarán proyecto para construir dos atracaderos en La Charqueada sobre el Cebollatí y poner barcazas para captar cargas uruguayo-brasileras.
Un grupo de empresarios uruguayos vinculados a la actividad marítimo-portuaria está emprendiendo el desafío de abrirle al Uruguay una nueva ruta hacia el mercado más grande de Sudamérica, que es Brasil, a partir del legendario puerto esteño de La Charqueada sobre el potente río Cebollatí. Se sustentan en estudios de mercado y de transporte que les aseguran negocios y más intercambio comercial. Estos son los primeros conceptos que nos entrega a lo largo de una entrevista el Capitán Juan José Mazzeo, vicepresidente ejecutivo de la Cía. Fluvial y Lacustre Oriental.
"Queremos reactivar la conexión acuática hacia el Este del país, revitalizando la navegación de la Laguna Merín, el segundo espejo de agua dulce más grande de Sudamérica, que a su vez está conectada con la Laguna de los Patos y salida Atlántica. La idea es dar respuestas a las necesidades de la carga uruguaya y brasileña utilizando embarcaciones autopropulsadas similares o las mismas que ya están navegando en la Laguna de los Patos. Esto además es integración regional. Comenzaremos con embarcaciones brasileñas autopropulsadas con capacidad para unas 3 a 5 mil toneladas que ya están navegando en aquellos espejos de agua.
El proyecto es construir dos atracaderos en el río Cebollatí, en la Charqueada, uno a continuación del otro, cuyos esfuerzos económicos asumirá nuestra empresa, incluso el dragado de áreas para mejorar profundidades y aventajar las diferencias de las mareas. Destaca Mazzeo que "solo en esta orilla del Cebollatí se pueden encontrar en esa enorme cuenca, barrancas donde construir puertos con seguridad y buen nivel de aguas".
Nuestro entrevistado conceptúa que desde aquí se puede conformar un corredor bimodal ferro-hidroviario que unirá Montevideo con San Pablo con una extensión de 2 mil kilómetros de los cuales 1.300 kilómetros son de vía férrea (300 de Uruguay) y 700 kilómetros de agua entre La Charqueada y Estrela. Estamos hablando de la presencia de una logística hacia el este del Uruguay que pretende ser un puente logístico entre el corazón del continente -Corumba- Puerto Aguirre-Puerto Quijarro- y todo el Sur del Brasil vía Laguna Merín, Laguna de los Patos, puerto Estrela".
La empresa está integrada por un grupo de uruguayos que aglutina intereses de armadores, de la actividad marítima y portuaria, gente de la madera, constructores navales, industriales de los calcáreos y un armador brasileño. Este sistema fluvial y lacustre sale del Cebollati, Laguna Merín, canal San Gonzalo, Laguna de los Patos y Río Grande. "Ambos atracaderos serán construidos por nosotros e incluye la creación de espacios de acopio de mercaderías con sus correspondientes depósitos y obviamente las grúas que precisemos. Hemos pensado en un modelo de grúa fijo como la que se está instalando en Paysandu".
CHARQUEADA. Estos empresarios ven a La Charqueada como el epicentro de un sistema con un radio de influencia de 250 kilómetros capaz de estimular las actividades agroindustriales y comerciales. Y en esa área están visualizando el manejo de arroz, madera y calcáreos procesados, es decir cementos, como cargas de salidas. "Las de bajada son fertilizantes, yerba mate y muchos otros productos que hoy vienen por el Chuy más otros que serán estimulados por la presencia del puerto y transporte regular. Por lo demás cuando los tráficos no existen hay que ayudarlos a que surjan y es lo que estamos haciendo. Las primeras cargas que generaremos obviamente serán los graneles y luego vendrá la sofisticación de las propias cargas: los contenedores y también las de mayor valor específico. Estamos convencidos que establecido un sistema portuario con transporte estaremos creando condiciones para instalar industrias dentro del área de influencia y aun lugares de trasbordo. Por ejemplo en el área de Treinta y Tres y Cerro Largo, están las tierras de mayor aptitud forestal aún sin plantar y aquí precisamente es donde se quiere instalar otra empresa celulósica que aspira a fabricar papel y, más precisamente, son los portugueses".
En el Cebollatí, donde construiremos los puertos, tenemos seis metros y sobre la Laguna Merín hay buena profundidad pero se debe dragar algo. La idea no es ir a buscar grandes profundidades sino un nivel adecuado para satisfacer la demanda de embarcaciones regulares y normales y disponer a lo largo del año una media de 3.50 metros. Desde La Charqueada se engancha con el canal de navegación de la laguna que Brasil dragó para limpiar el acceso al puerto de Santa Victoria do Palmar.
LOS MUELLES. Los permisos para construir el puerto ya fueron otorgados y ahora el MTOP estudia el proyecto ejecutivo de las obras y la dirección de Medio Ambiente el impacto ambiental, el próximo año proyectamos iniciar las obras. Ambos embarcaderos están como dijimos en la boca del Cebollatí, sobre el lado Norte de la costa de Treinta y Tres que presenta barrancas muy convenientes mientras que enfrente están los bañados.
El objeto de construir dos atracaderos responde a la necesidad de separar las diferentes cargas. Es decir colocaremos el buque asegurados entre dos duques de alba y en el medio el atracadero o plataforma por donde se transferirá la carga. Ambos muelles comprenden un proyecto ejecutado, construido y financiado por la empresa privada. El Cebollatí es un río muy largo, algo más de 150 kilómetros y según en Capitán Mazzeo seria navegable unas 20 millas y alrededor de 100 metros de ancho. Por cierto habría una espejo de agua muy aceptable para maniobra de las embarcaciones según el comportamiento de las mareas que va del cero en la Charqueada a unos seis metros en la boca. Por eso, para absorber esas diferencias de nivel preferimos construir el puerto sobre la barranca. Pero el 80% del tiempo tenemos siempre un metro por encima del cero o sea que con el dragado que haremos vamos a tener siempre 3.50 metros de profundidad.
NAVES. En principio se utilizaran embarcaciones brasileras que ya están operando en la Laguna de los Patos pero sin duda la demanda de bodegas crecerá con el desarrollo del tráfico y aquí tengo fe en la capacidad técnica de la industria naval uruguaya que estará en condiciones de satisfacer ese reclamo de bodegas y tengo fe también que habrá empresarios armadores decididos al desafío armatorial.
Así que la Laguna de los Patos y la Laguna Merín, estarán en idénticas condiciones de navegabilidad y para comenzar en estos tráficos chicos que son los que animan a las pequeñas empresas a abrir caminos.
Ya tenemos el ofrecimiento de armadores brasileños que estarían dispuestos a poner a sus unidades bandera uruguaya. Nuestro emprendimiento por encima de todo representa un camino de integración, que por un lado tiene un rédito de tipo comercial y pone en el mercado transporte más barato y mayores volúmenes de carga.
En otra parte de la entrevista -dice el Capitán Mazzeo- es que los dos pasos de frontera que están a los lados de la Laguna Merín, Chuy y Río Branco, comprenden el 60/70 por ciento del comercio bilateral entre ambos países. Pero la carga que entra por el Chuy viene por la carretera brasileña BR 471, que se desplaza entre la Laguna Merín y Lago Mangueira y la realidad es que esta carretera, construida sobre terrenos blandos, nos resiste la carga pesada. Pero además pasa por el bañado de Taim que es un área ecológica protegida y según los informes este movimiento provoca baja de animales. Es evidente el interés de Brasil es que esta carretera no sea utilizada por tráfico pesado y en cambio sustituida por el sistema acuático. Pero además todos sabemos que el transporte de una tonelada por vía acuática quema 16 veces menos combustible que por tierra.
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