ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Una comisión mixta integrada por la Intendencia y la Junta Departamental de Montevideo viene revisando las concesiones de todos los clubes de pesca de la rambla. Algunos tienen permisos precarios desde hace más de medio siglo.
Muchos de estos clubes iniciaron sus actividades hace décadas, con una autorización para instalar un "cajón de pescadores", o pañol de pesca, en el cual colocar los útiles necesarios para esa tarea. Sin embargo, algunos ya ni siquiera son instituciones de pesca, sino espacios privados en los que se organizan fiestas y eventos con un exclusivo fin de lucro.
Con los años fueron transformándose en ámbitos con todas las comodidades, pero no siempre contando con las autorizaciones municipales correspondientes. Ahora, la Intendencia de Montevideo se ha propuesto detener el avance de estos espacios sobre la rambla, un área patrimonial, y revisar los permisos vigentes.
El tema no le es ajeno a la comisión que viene estudiando todas las concesiones de la ciudad. Y la Intendencia ya ha ordenando la demolición en dos casos puntuales de la rambla, previa aplicación de las multas correspondientes.
El primero de ellos fue el local "El Italiano", en el puerto de El Buceo, que comenzó como un puesto de venta de pescado y se transformó en un restaurante. El segundo, una construcción privada dentro del predio del club "La Estacada", en el faro de Punta Carretas, de la cual sólo quedaron el piso y sus columnas, que también serán derribadas.
"Se estudia el tema del pago, del uso que se hace del espacio público, de facilitar que puedan ser utilizados por todo el mundo", dijo a El País Hyara Rodríguez, directora del Departamento de Acondicionamiento Urbano de la Intendencia.
"Son espacios que, por tolerancia, fueron apropiados por los clubes. En una situación que es medio injusta, porque muchos de ellos ya dejaron de ser de pesca y todos tienen barbacoas o salones que alquilan: lucran con eso, cuando en realidad es de todos", añadió.
DENUNCIA. De todos modos, Rodríguez reconoció que para demoler las construcciones que carecen de habilitación sólo se actúa en base a una denuncia. Fue lo que ocurrió en el caso de la construcción que se estaba haciendo en el faro de Punta Carretas, donde el dirigente de la patronal de taxis Óscar Dourado tiene la concesión del restaurante. Según se explicó a El País, Dourado presentó a un "grupo de amigos" que estaba interesado en tener un lugar para reunirse, entre los que se encuentran políticos y conocidos empresarios. Muchos de ellos concurren asiduamente al bar "El Tigre" de Pocitos, pero allí el lugar les estaba quedando chico y comenzaban a "perder intimidad". En ese grupo de interesados se encontrarían el diputado del MPP Luis Rosadilla, el presidente de Cutcsa Juan Salgado y el dueño de Grupocine Mario Bonanata.
El único inconveniente fue que el "parrillero VIP" comenzó a ser construido sin la correspondiente habilitación de la Intendencia, lo que habría sido advertido por el secretario personal de la diputada del MPP Ivonne Passada, quien no tendría el mejor relacionamiento con su compañero de sector Luis Rosadilla. El secretario hizo la denuncia y todo -literalmente- se vino abajo.
"En el caso de `El Italiano`, el restaurante siguió agrandándose sobre el espacio público sin tener concesión. Con abuso flagrante y ante una denuncia, lo clausuramos porque había tenido intimaciones previas y no había cumplido. Y ordenamos demolerlo. En el caso de `La Estacada`, se le dio un plazo porque no tenía ninguna intimación", recordó Hyara Rodríguez.
Integrado al barrio
El club La Estacada de Punta Carretas se fundó el 1º de diciembre de 1940. Tiene Personería Jurídica, 342 socios adultos y 85 menores. También, 95 socios vitalicios honorarios. Actualmente es el varadero de embarcaciones de pesca más importante, con 60 botes, depósito, rampa de bajada de 83 metros, muelle de embarque, puestos de limpieza de pescado, dos parrilleros, salón comunitario y ducheros. Con el dinero que iba a obtener por la concesión del espacio a los privados, pretendía mejorar la bajada de los botes.
Hoy aspira a tener el reconocimiento formal de la Intendencia como institución con más de medio siglo en la zona. "Estamos promoviendo un centro de difusión de la costa para que los vecinos puedan acceder a ella", dijo a El País uno de sus directivos.
Pero también maneja otros proyectos: "Intentamos que niños y jóvenes con dificultades económicas se integren a actividades recreativas y deportivas. También pensamos en un taller para la formación de artesanos en reparación y construcción de embarcaciones relacionadas a la pesca y la vela", complementó.