El gobierno rechazó ayer las expresiones sobre política uruguaya realizadas por un jerarca de la Cancillería argentina. Calificó los dichos de inaceptables e improcedentes y trasladó su malestar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, recibió ayer de tarde -de manos del subsecretario del ministerio de Relaciones Exteriores, Pedro Vaz- una carta en la que el gobierno uruguayo manifestó su "desagrado" por las declaraciones del subsecretario de Integración Económica del Mercosur de la Cancillería argentina, Eduardo Sigal.
"Resulta improcedente e inaceptable la intromisión de un funcionario extranjero en asuntos internos del Uruguay, especialmente dada la investidura del mismo y la responsabilidad que ésta conlleva", afirmó el comunicado difundido por la Cancillería uruguaya.
El jerarca argentino, en una entrevista con La Diaria, manifestó su deseo de que "todos los partidos políticos de Uruguay, todos los sectores que integran el Frente Amplio y todos los funcionarios de la Cancillería uruguaya escuchen aunque sea un poco lo que dice Mujica".
Sigal también evaluó la gestión del presidente Tabaré Váz-quez, en lo que refiere al conflicto binacional y criticó que, tras asumir, cambió su postura y avaló la instalación de plantas de celulosa. A su juicio la decisión con la que se "arremetió" para que se instalaran las plantas determinó que no hubiera un diálogo maduro para encontrar soluciones.
Ante estos dichos el gobierno calificó de "doblemente inadmisible" cualquier evaluación de la gestión del presidente de la República por parte de un funcionario extranjero.
El jerarca argentino también cuestionó al director para Asuntos Económicos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Elbio Rosselli, por tener "gestos no negociadores (...) que lo único que hacen es trabar la dinámica de integración" en el diálogo sobre el Código Aduanero.
En este sentido la Cancillería indicó que es inaceptable "el emplazamiento al gobierno uruguayo sobre su posición en los diferentes ámbitos del Mercosur, en especial la referencia a diferencias entre miembros del gobierno nacional y la indicación de cursos de acción a desarrollar por los diplomáticos uruguayos".
El texto también aclaró que las posiciones de los funcionarios uruguayos reflejan estrictamente las definiciones adoptadas por el gobierno.
En el comunicado también se ratificó al compromiso de Uruguay con los objetivos del Mercosur y se indicó que no es de recibo la transferencia de responsabilidades sobre las dificultades en los avances del Mercosur que hizo Sigal. "Uruguay ha demostrado flexibilidad, sin condicionar el mismo a la inclusión de normas específicas", indicó el texto.
El "desagrado del gobierno" con las "apreciaciones políticas, calificaciones y opiniones que alcanzan la propia gestión del presidente" fue transmitido ya al embajador argentino y a sus superiores.