En Santa Rosa el conflicto en la escuela rural 147 llega a su fin. Pero otro hecho de violencia en Durazno abrió un nuevo foco para las autoridades de Primaria. Una escuela fue destrozada por una pandilla de niños de menos de 10 años.
"Estuve con todos los padres reunidos, tratando de allanar una solución", dijo el consejero Óscar Gómez. En esa reunión el representante de Primaria le presentó a los padres la propuesta escrita cuyo eje era el de "garantizar la educación de todos los niños". La escuela pasará a funcionar en dos turnos y las autoridades educativas obtuvieron la aprobación escrita de los padres de los cuatro hermanos conflictivos para ubicarlos en el turno que mejor evalúe la escuela.
Los padres acampados en el predio de la escuela rural habían pedido el traslado de los cuatro escolares como condición para levantar la ocupación. "No vamos a hacer traslados por presiones, los traslados se resuelven por cuestiones pedagógicas", dijo el consejero Gómez al referirse a esa situación. A su vez les pidió a los padres que colaboraran en la reparación de destrozos y reposición de puertas a los baños del recinto escolar.
Los padres, por su parte, si bien se expresaron anoche en favor de la propuesta ponían una condición. "La escuela tiene que volver a funcionar con un solo turno", dijo Mónica Santos. Y además pedirán a Primaria que se comprometa a trasladar a los cuatro hermanos el año próximo. "Hoy solucionamos, pero el año que viene ¿qué hacemos?", se preguntó la madre. De todos modos había acuerdo en desalojar el predio y aceptar la medida.
PANDILLA. El panorama en la Escuela N° 10 y Jardín de Infantes N° 87 era desolador. Los maestros miraron consternados los destrozos en todo el recinto, todo el mobiliario destruido. Obviamente ninguno de los dos centros impartió clases ayer luego de una inusitada noche de vandalismo.
Ambos centros se encuentran en el barrio Hospital, frente al local del INAU de la calle Maciel. El director de la escuela, Francisco Álvez se lamentó de lo sucedido y dijo que no es la primera vez que la escuela sufre ataques de vandalismo. Pero sostuvo que en esta ocasión los destrozos fueron mayores. La situación comenzó a ser descubierta por los propios maestros poco después de las 7 de la mañana, cuando empezaron a llegar a la escuela y jardín.
Vieron algunos vidrios rotos y advirtieron sombras en el interior de los locales. En ese instante los docentes pudieron advertir que se trataba de niños de muy corta edad, al menos los últimos que huyeron al percibir la llegada del personal.
Además de destrozar cuanto hallaron a su paso, la pandilla de chicos -en el barrio aseguran que la lidera un niño de 10 años que antes fue alumno de esa escuela- los chicos intentaron cocinarse papas fritas. Según la información brindada por la Policía, dos niños de 8 y 10 años fueron sorprendidos a medianoche con dos computadoras del Plan Ceibal en sus brazos. Los efectivos policiales que detuvieron a los menores constataron que el interior de ambos recintos presentaban signos de daños.
El grupo de chicos fue localizado por la Policía que ayer por la tarde los dejó en manos de la Justicia competente. (Redacción, V. Rodríguez y P. Mango)
Estudiante armado fue entregado a los padres
El joven de 15 años que llevó un revólver al Liceo 22, en La Teja, fue entregado a sus padres con prevenciones del juez de Adolescentes de 3er. Turno.
El incidente ocurrió, como se informara en la edición pasada, en el liceo ubicado en la esquina de Carlos María Ramírez y Ameghino. El adolescente, que cursa tercer año del ciclo básico, llevó un revólver calibre 22 sin balas. Ello fue advertido por una adscripta en el momento en que el joven le entregaba el arma a otra estudiante para que la ocultara. Le dijo que pretendía hacer una broma. Luego que todo fuera descubierto el chico fue puesto a disposición del Juzgado de Adolescentes de 3er. Turno, que ayer dispuso entregarlo a sus padres con prevenciones formuladas por el juez.
En otro caso ocurrido en Rocha, también la Justicia, pero en este caso penal, resolvió en torno a otro incidente violento. Ocurrió en el Liceo 2 de la ciudad de Rocha, donde la madre de un alumno golpeó a una adscripta, que debió se hospitalizada. Luego de comparecer ante el juez competente, la agresora resultó procesada.
"No se ha hecho nada"
La estudiante Fiorella Buzeta, hoy de 17 años, se recupera del disparo que recibió en abril de 2004 en el Liceo 13 de Maroñas. En silla de ruedas, bajo un intenso tratamiento, Fiorella confía en poder caminar de nuevo. La joven fue consultada acerca de los últimos incidentes en centros educativos, en particular el caso ocurrido en el liceo de La Teja con un chico que ingresó con un revólver. Entrevistada ayer en radio Carve dijo sentirse decepcionada. "La verdad creo que no se ha hecho nada, están pasando todos estos casos, entonces ahí está la muestra de que no se ha hecho gran cosa después de lo que me pasó a mí", dijo Fiorella. La estudiante cree que las autoridades de Secundaria pueden resolverlo. "No es algo tan complejo, creo yo", dijo.