La operativa de granos está totalmente paralizada, porque no hay precios ciertos. No obstante, los operadores agrícolas son moderadamente optimistas porque piensan que la crisis económica mundial no golpeará tan fuertemente a los granos, porque el mundo "tiene que comer" y "hay bajos stocks".
"No hay negocios y los pocos que compran, es para consumir lo disponible. Los precios están sufriendo una fuerte tendencia a la baja en los últimos días", confirmó a El País Fernando Villamil, operador de la empresa Agrosud.
En lo que son compras a futura, los molinos trigueros no están operando, esperan a la cosecha en lugar de adelantar precios, porque estiman que conseguirán materias primas más baratas.
Mientras tanto, el mercado internacional de granos continúa sacudido por la crisis financiera, sigue dándose una liquidación de fondos, independientemente de la percepción de precios de cada producto.
"Los inversores buscan salirse de los commodities agrícolas buscando un lugar seguro", explicó el operador.
Según el análisis de Villamil, si se revisan las series de consumos de los últimos 20 o 30 años, "el crecimiento fue continuo, tendría que pasar algo muy grande para que el consumo caiga. Estamos lejos de eso".
SEQUIA. Para Carlos Foderé, principal de la empresa Fadisol S.A. los precios de los granos bajarán, pero no llegarán a los valores históricos.
Hoy lo que más desvela a los productores agrícolas, no es la crisis económica que enfrenta el mundo, sino el impacto que está teniendo la sequía en algunas de las zonas graneleras uruguayas; la falta de agua es un fenómeno que también sufre la agricultura argentina.
Con la baja del precio de los commodities, hoy lo que más precisan es lograr los máximos rendimientos, pero "se perdió gran parte del potencial agrícola en trigo y cebada" y, por otro lado, "no hay humedad suficiente en el suelo para sembrar los cultivos de verano" (sorgo, maíz y girasol), aseguró el operador.
Mientras tanto para muchos inversores el sector ganadero continúa siendo un "refugio seguro" para los capitales en medio de las turbulencias.
La carne es el buque insignia de las exportaciones agropecuarias. "Se repite el mismo comportamiento que en otras crisis financieras, la gente busca refugio en proyectos productivos y el inversor tiene la titularidad de los animales, se siente más seguro" explicó Gustavo Basso, que junto a Pablo Carrasco, son los impulsores de Conexión Ganadera, una empresa uruguaya dedicada a la capitalización ganadera.
"Hoy los animales son más refugio para aquellos inversores cuyas experiencias en papeles le juegan una mala pasada", enfatizó Basso a El País. Hoy por hoy, lejos de resentirse las inversiones en estos proyectos de capitalización animal, se incrementan, porque los inversores "buscan un recurso seguro para sus ahorros", agregó.