Coherencia y tolerancia son las características más destacadas en la personalidad del ex vicepresidente Hugo Batalla, y fueron puestas de relieve durante un acto en el que se recordó el décimo aniversario de su fallecimiento.
Organizado por su familia, el acto contó con la presencia del ex presidente Julio María Sanguinetti, el abogado Javier Miranda, el ex ministro y legislador Yamandú Fau, el precandidato colorado Pedro Bordaberry, y el abogado Heber Gatto, todos quienes de una forma u otra estuvieron vinculados a la trayectoria política de Batalla, sea en el Partido Colorado, en el Frente Amplio o en el movimiento "Zelmar Michelini-Por el Gobierno del Pueblo", que fundara años atrás.
Miranda dijo que Batalla fue un hombre por encima de todo tolerante y respetuoso, y recordó que acompañó a su madre cuando la dictadura secuestró a Fernando Miranda, su padre. Gatto, compañero en sus acciones políticas, lo definió como "el hombre de la concordia", y rememoró como cariñosamente todos lo llamaban "el Hugo".
Sanguinetti dijo que, al contrario de lo que cree la gente, Batalla no fue una persona indecisa. Recordó entonces el "coraje" político y la decisión que tuvo al dejar al Partido Colorado liderado por Luis Batlle, luego para incorporarse al Frente Amplio y también para abandonar a la izquierda y luego para volver a las filas coloradas.
Recordó cuando, a causa de agresiones que recibió en su domicilio por haberse escindido del Frente Amplio, debió abandonar el barrio de La Teja. "Eso lo entristeció muchísimo", aseguró Sanguinetti.
Fau sostuvo que Batalla fue por encima de todo "un batllista convencido", y recordó que defendió al general Líber Seregni durante su prisión.
Bordaberry, a su vez, subrayó que Batalla fue una persona austera, ética y coherente.