Durante una hora, circular ayer por la zona de la terminal Tres Cruces era una tarea difícil. El sindicato del taxi (Suatt) dispuso (entre las 18.30 y las 19.30 horas), un corte que enlenteció el tránsito para informar a los usuarios sobre la marcha de la ronda salarial en ese sector.
Los obreros rechazan la propuesta del gobierno que asegura un aumento de $ 1,50 por día, una oferta insuficiente y hasta de corte "burlón", dijo a El País el dirigente del Suatt, Juan Acevedo. El gremialista explicó que de acuerdo a lo presentado por el Ministerio de Trabajo, las pautas salariales se aplicarían a la partida de viáticos (hoy de $ 23,50), la cual no genera aportes al BPS.
El sindicato aspira a un aumento que lleve el salario mínimo a media canasta básica (unos $ 16.000). La propuesta del Suatt busca que los ingresos de los trabajadores no estén atados completamente a lo que produzcan cada jornada. Para ello, proponen que una parte del salario sea una partida fija y el resto sí esté condicionado a la producción.
No obstante, ninguno de estos reclamos ha sido atendido hasta el momento.
En materia salarial, el sector patronal ha sugerido su disposición a aceptar el incremento del MTSS, financiándolo con una suba de la tarifa.
La falta de acuerdo en las negociaciones motivarán nuevas medidas por parte de los trabajadores.
En ese marco ya está en suspenso un paro de taxis de 24 horas, aún sin fecha confirmada, aunque sería en los próximos días. En concreto, el martes 7, el Suatt detendrá sus tareas desde las 10, para movilizarse hasta el Ministerio de Trabajo, donde tendrá una nueva reunión salarial.
El gremio ve cercana la posibilidad de que el gobierno fije el aumento por decreto.
Los obreros del volante temen esa alternativa pues entienden que con ella pierden "dos a uno" porque el gobierno y la patronal comparten estrategia, aseguran.