Los candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos, la republicana Sarah Palin y el demócrata Joe Biden, mantuvieron esta noche un debate marcado por un clima de gentileza pero también de fuertes diferencias, en particular en los frentes de la economía y la guerra en Irak.
La gobernadora de Alaska y el senador por Delaware celebraron el único debate vicepresidencial de la campaña para las elecciones de noviembre en la sede de la Washington University en St. Louis, en el estado de Missouri.
Aunque no estuvieron presentes en el salón, los aspirantes a la presidencia, el demócrata Barack Obama y el repubilcano John McCain, también fueron protagonistas de la velada a través de las críticas y defensas de sus programas de gobierno que debieron eludir o lanzar sus compañeros de fórmula.
Biden, un experimentado político con treinta y cinco años de actividad parlamentaria, trató con ostentosa caballerosidad pero también con firmeza a su rival Palin, de 44 años y cuya breve experiencia como líder ejecutiva es a menudo blanco de las críticas de los demócratas.
Palin, por su parte, buscó en varias oportunidades subrayar su distancia de los "políticos de Washington". Esta fue incluso la primera vez que saludó a Biden en persona.
"Un gusto conocerlo", le dijo Palin a Biden al arrancar el debate. "¨Te puedo llamar Joe?", le preguntó a su rival.
Las cortesías, de todas maneras, no impidieron algunos choques intensos entre ambos candidatos, empezando por la crisis financiera que está azotando a Estados Unidos en estos momentos.
Biden atacó al compañero de fórmula de Palin afirmando que "hasta hace poco, McCain decía que los fundamentos de nuestra economía son sólidos".
Según Biden, en Estados Unidos "dejamos que Wall Street se comportara de manera salvaje", gracias a comportamientos como los de McCain quien, dijo, "pidió desregular (los mercados) en veinte oportunidades en los últimos años".
Con tono dramático, Palin pidió que los estadounidenses "nunca más seamos explotados por los que manejan el dinero", y reclamó "una supervisión estricta de las las entidades a cargo de nuestras inversiones y ahorros".
En cuanto a la situación en Irak, Biden aseguró que un gobierno de Obama "pondrá fin a la guerra", implementando el plan de retiro de las tropas de combate en los primeros dieciseis meses de gestión.
Palin, en contraste, afirmó que un gobierno republicano dirigirá sus esfuerzos a "ganar la guerra" y calificó la propuesta demócrata como "una bandera de rendición".
Entre las dos fórmulas hay "diferencias fundamentales", dijo Biden, entre las cuales destacó: "vamos a poner fin a la guerra en Irak, y para McCain no hay final a la vista".
En su última intervención, Palin dijo a los televidentes que, el 4 de noviembre, deberán elegir "entre una fórmula que quiere crear más empleos, bajar los impuestos y ganar la guerra en Irak" y otra que, estimó, "apoya políticas que matan puestos de trabajo y para aumentar los impuestos".
"Vamos a luchar por las familias de clase media como la mía", aseguró la gobernadora.
Biden, por su lado, afirmó que Estados Unidos se encuentra en un "pozo profundo" tras ocho años de gobierno del republicano George W. Bush y que los estadounidenses ansían "un cambio fundamental" en el país.
ANSA