Argentina puso en marcha ayer otra operación en gran escala con acreedores para reestructurar parte de su deuda pública de casi 150.000 millones de dólares y volver a captar fondos frescos en los mercados, informaron fuentes del gobierno.
El endeudamiento representa un 56% de su Producto Interno Bruto (PIB) y el programa de fuertes vencimientos que debe afrontar en 2009 y 2010 persuadió a la presidenta Cristina Kirchner de reabrir el canje de la deuda en mora, refinanciar préstamos y emitir nuevos títulos, opinaron analistas.
El primer paso del nuevo proceso de reestructuración lo daba la presidenta anoche al firmar un acta con seis grandes bancos que presentaron al gobierno una oferta para normalizar acreencias que quedaron al margen del megacanje de 2005, que puso fin de manera formal al "default" de 2001.
Los bancos, cuyas casas matrices están en países desarrollados, se comprometieron, además a volver a prestarle dinero al país sudamericano.
Si bien las cifras oficiales será comunicadas mañana, entidades privadas revelaron datos preliminares.
"El monto involucrado en el canje alcanza a los 30.000 millones de dólares, de los cuales 21.000 millones corresponden a capital y el resto a intereses vencidos", dijo el Instituto de Estudios sobre la Realidad en Argentina y Latinoamérica (IERAL). AFP