"Con Nadando por un Sueño se llenarían las piscinas"

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Mauricio Kalstein

PROFESOR DE PATIN

A los seis años comenzó a patinar en Paysandú, y a los 15 se mudó a Montevideo. En el 2000 organizó la inauguración y clausura de un espectáculo en patines que se vio en 20 países. Desde ahí lo delegaron como entrenador uruguayo de la selección de cadetes. En el 2006 abrió su escuela de patín artístico, con siete alumnas. En el 2007, con el comienzo de Patinando por un Sueño, aumentó el número de alumnas a 84 y este año a 120. Dice que el año pasado las niñas querían parecerse a Ximena Capristo y que este año admiran a Cinthia Fernández.

ANDREA DURLACHER

Altísimo, de piel rosada y deportivo azul: alguien desinformado diría que aprovecha la moda para ganar un poco de plata. Y el patinador artístico no niega que "Patinando por un Sueño" fortaleció a su clientela. Por un lado, lo agradece, por otro, desearía que las motivaciones fueran más profundas. Las niñas (sus clientas más recurrentes) serán mujeres un día y lo saben. Como todavía no entienden qué implicará, ven imágenes y las extrapolan a su "posible" futuro. Con ese motor, voluntariosas, entrenan. Pero ni la niña que sueña con Cinthia Fernández entiende lo que sueña. Porque tanto los sueños del que duerme, como los sueños del que aspira, tienen algo inexplicable. Así, Mauricio seguramente recibe a muchas clientas que llegan con objetivos imposibles y encuentran otros que se concretan, sin desearlos. La motivación inicial se convierte en la excusa para encontrar un espacio de realización, a través de un deporte grupal. No sólo los patines se deslizan, también lo que motiva a usarlos.

sobre patines. Mauricio Kalstein empezó a patinar en Paysandú a los seis años. A los 15 se mudó a Montevideo. En el 2000 fue convocado por la Federación Uruguaya de Patín Artístico, para organizar la inauguración y clausura de un espectáculo en patines que fue visto en 20 países. Desde ahí lo delegaron como entrenador uruguayo de la selección de Cadetes (menores de 17 años). De siete que se presentaron, quedaron terceros. Luego abrió su escuela de patín artístico. En el 2006 tenía siete alumnas. En el 2007, con el comienzo de Patinando por un Sueño, tenía 84. Hoy tiene 120 alumnas, en dos clubes (Fraternidad Patín y Delta Patín Club). Alquila las pistas mensualmente, en ellas, da clase de patín artístico y recreativo. Pero como "no se vive de lo artístico sino de lo mediático", trabaja también como profesor de música en escuelas públicas y privadas.

Entrenamiento. En un mes una niña ya se desplaza y comienza con las figuras de dos pies. Uno más, y arrancará con las figuras de un pie: "El gran secreto del patín es las horas que lo tengas puesto". Sobre las caídas, el principal miedo del primerizo, Mauricio explica que un buen entrenador evita los resbalones: "El que patina se cae, pero cuando entrena solo". Una piedrita en el piso puede ser fatal, y son comunes en el trayecto del que utiliza la rambla como pista. Pero más vale no clavar la vista en el piso -en busca de piedritas- porque el cuerpo debe ir recto; aclara escandalizado, como todo el que sabe mucho de un tema cuando le preguntan cosas aparentemente triviales.

"Lo más importante es el eje del cuerpo, para no caer": Lo dice y, quizá sin notarlo, se endereza. Tan derecho, parece más alto todavía. Mauricio cuenta que muchos padres traen a sus hijas para que adelgacen: "Yo respondo que esto no es una clínica de adelgazamiento o psicológica, es un deporte". También hay padres competitivos que sólo llevan a sus hijas si saben que serán las primeras.

Van tanto niñas como mujeres grandes, aunque el 60% de las alumnas son menores de 15 años. "Lo más caro de estudiar patín es el patín mismo": Un patín profesional sale 5.500 pesos. Las clases no cuestan tanto, cobra entre 250 y 350 pesos por mes, por cuatro horas semanales de clase. Las menores de seis años primero ofician de espectadoras, luego él les presta patines extensibles, para que prueben: "Si a la nena le gusta, en unas semanas la mamá le compra patines, sino, no viene".

"Ojo, se termina Tinelli y se me van todas": El año pasado las niñas soñaban parecerse a Ximena Capristo, este año admiran a Cinthia Fernández. "Si el año que viene empieza `Nadando por un sueño`, se llenan las piscinas".

Perfil

Nombre:

Mauricio Kalstein

Nació en:

Paysandú

Edad:

39 años

Profesión:

Profesor de música y patín artístico

Otros datos:

Su trabajo mejoró con "Patinando por un Sueño"

La palabra "sueño"

Para la Real Academia Española, la palabra "sueño" significa: "Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza, sin probabilidad de realizarse". Muchas de las alumnas de Mauricio llegan con el sueño de convertirse en Ximena Capristo. Las parejas de patinadores que compiten en el Show de Tinelli deben elegir un sueño. Y debe fundarse en una causa que mejore el mundo. Porque los sueños de fama parecen cínicos, aunque muchas veces trabajan como motores de la superación. Incluso cuando los resultados obtenidos exceden a los que se desearon en un inicio. Incluso cuando la niña sigue, como al principio, muy diferente a una vedette, pero con patines.

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