LUCÍA BALDOMIR
Si piensa sacar un crédito tenga en cuenta tres aspectos: las tasas de interés están aumentando, los requisitos para préstamos de largo plazo podrían incrementarse y es posible que la inflación erosione la capacidad de pago de sus ingresos.
Si bien los bancos aún no han adoptado medidas que modifiquen las condiciones de crédito, están "expectantes" sobre los efectos locales de la crisis financiera internacional para definir su estrategia, dijeron operadores consultados por El País.
Lo que tienen claro es que en 2009 será difícil aumentar el crédito y que tanto para familias como para empresas será más caro endeudarse.
Menos publicidad de algunos productos, aumento de tasas de interés (convalidando la suba internacional) o incremento en las exigencias para los préstamos de largo plazo son algunas de las medidas que manejan los bancos para protegerse de la inevitable reversión de la bonanza económica a nivel mundial, dijeron a El País fuentes privadas.
La apuesta es a "cómo no cortar los créditos al consumo". "Hay que pensarlos de otra manera; tal vez desacelerando el marketing o haciéndolos más rigurosos en el largo plazo", dijo un gerente.
Como contrapartida, dentro del Banco República (BROU) pretenden "aprovechar esta relativa retracción de la banca privada para penetrar en lugares estratégicos donde sería más difícil estar" si las instituciones privadas estuvieran más activas, dijo a El País su presidente, Fernando Calloia.
Aún así, Calloia aclaró que "no es previsible un incremento del crédito el año que viene".
En 2007 los bancos tuvieron menos ganancias por las colocaciones en el exterior, lo que los impulsó a ofrecer más crédito como estrategia de negocios. La preocupación ahora es lograr mantener la liquidez y repensar las inversiones en el exterior para no perder ganancias. "Hay que tener mucho más cuidado porque los bancos (en el exterior) que eran AAA, ahora son CCC", dijo Calloia.
ESTRATEGIA. La mayor atención está en los créditos de largo plazo que cuentan con mayor riesgo.
En Crédit Uruguay están en pleno armado del presupuesto para 2009. "Todavía no hay definiciones pero estamos a la espera viendo el mercado minuto a minuto", dijo a El País el gerente comercial Jorge Ettlin.
El ejecutivo aclaró que al ser 2009 un año electoral "la gente se vuelve más expectante y toma precauciones" lo que podría afectar la demanda de créditos. De todas formas dijo que dentro de Crédit Uruguay, se apostará a mantener el crédito hipotecario.
"Se pueden dar cambios en la tasa de interés en la medida que la tasa internacional vaya al alza, pero el resto de las exigencias se mantendrán iguales porque lo tenemos muy parametrizado", dijo Ettlin.
El Banco Comercial también apostará a los hipotecarios. El próximo miércoles la entidad lanzará una unidad especializada de crédito hipotecario con préstamos hasta en 15 años.
"La apuesta es a seguir colocando crédito en consumo y en pequeñas empresas. Igualmente eso no quiere decir que no estemos alertas a los vaivenes", dijo a El País, Gabriel Delmonte, gerente de sucursal Cordón.
Las tarjetas de crédito no son una preocupación. La demanda se ha ido desacelerando, dijeron fuentes del mercado, y, con el financiamiento en cuotas, los consumidores aún siguen atados a pagar. "Ahí estamos haciendo la plancha", dijo un gerente a El País.
En el caso de las empresas, el crédito es probable que se encarezca. En este caso incide el incremento de las tasas de interés que se pueda aplicar pero especialmente el aumento de la aversión al riesgo que propicia la crisis financiera internacional. Para algunos de los gerentes consultados la percepción del riesgo cambió en 48 horas en la semana pasada y eso, habrá que pagarlo.
¿Volvió el "colchón bank"?
Dejar el dinero en un banco extranjero, colocarlo en el República, comprar bonos o ponerlo debajo del colchón. Desde que comenzaron a tomar vuelo los rumores de la crisis financiera las dudas sobre qué hacer con el dinero se dispararon entre los grandes ahorristas e inversores y los bancos locales comenzaron a ver movimientos en los depósitos.
En agosto, los depósitos de empresas y familias en los bancos privados cayeron US$ 63 millones, según datos del Banco Central. Se trató de la primera baja mensual en lo que va del año.
Esa evolución contrastó con la tendencia ascendente que habían mostrado los depósitos en los bancos privados hasta julio, que en promedio mensual habían crecido US$ 170 millones.
El comportamiento de agosto se explicó por la caída de las colocaciones de agentes residentes y que en parte fue compensada por más dinero de no residentes.
En contrapartida, el BROU tuvo una suba de depósitos de las familias y empresas de US$ 60 millones.