Antonini confiesa que lo presionaron en Argentina

Valijagate. Tuvo duros altercados con el abogado defensor

 20080926 600x350

DANIEL HERRERA LUSSICH -EN WASHINGTON -CORRESPONSAL PERMANENTE

"Me presionaron y la verdad que me metió miedo", explicó el protagonista del escándalo "valijagate", el testigo Guido Alejandro Antonini Wilson (46), originando un simultáneo sentido de lástima y a la vez una sonrisa.

En la Corte de Miami se vio a ese hombre joven, gigantesco, en un tono casi tembloroso, mirando a su enconado rival, el abogado defensor de reojo, en pleno juicio contra Franklin Durán, el empresario venezolano, hoy el único sentado en el banquillo de los acusados, que se declara inocente.

Durante largas horas se jugó un verdadero partido de "ping pong" entre el hombre al que todos escuchan y siguen con la mirada (Antonini), el defensor Edwards Shohat y el fiscal Thomas Mulvihill y escasas intervenciones de la mesurada juez Joan Lenard.

"Es un gran artista, ni el mejor mimo francés haría esos gestos en un escenario", comentó hacia el entorno uno de los periodistas, aludiendo a Antonini.

En ese momento el maletero recordaba que "después de incautado el maletín con los US$ 800 mil por una policía aduanera, mientras los restantes siete pasajeros del vuelo contratado por Enarsa, la petrolera argentina, se "hicieron humo" ante el "descalabro del operativo" y rápido tomaran rumbo a los automóviles, una inspectora con "gesto duro" lo presionó, casi lo amenazó: "Le conviene firmar esta planilla, reconociéndose propietario de la valija y el dinero o la va a pasar muy mal", le habría dicho.

Antonini relató que primero grito llamando a su "amigo" Claudio Uberti, el director de la Central Vial argentina, hombre fuerte del gobierno de Kirchner, quien lo había invitado, como único empresario privado, a volar de Caracas a Buenos Aires, para hablar del gasoducto sur"..

"Nadie se acercó", explicó Antonini, solo vio sus espaldas que se alejaban.

"Cansado y temeroso, me decidí y firme, pensaba que tremenda vaina se arreglaría", confesó. "Me fui al hotel, donde al otro día me visitaron Diego Uzcategui, el de PDVSA, que me preguntó por la otra valija (la que contenía US$ 4.200.000) y luego Claudio Uberti, quien me agradeció por haber aceptado la culpabilidad y me ofreció arreglar todo. "Él era el verdadero maletero del dinero", insistió.

En otros pasajes de la audiencia de ayer, siempre con el abogado Shohat en tren de ataque a cada palabra de Antonini o del fiscal, el testigo relató sus conversaciones con el agente de inteligencia de Venezuela, Rangel Silva, quien, según sus expresiones, le garantizó todo el respaldo de los dos gobiernos, de Chávez y Kirchner.

Shohat en reiteradas oportunidades puso en duda la afirmación de Antonini sobre la existencia de una segunda valija y apuntó a que la carta que había dirigido, redactada por el FBI y enviada por medio del cónsul en Washington, consejero Hernández Bongo, tuvo como único fin culpar a su defendido, Franklin Durán, quien se consideraba "íntimo amigo" y en ese carácter, explicó el abogado defensor, fue que viajó a Miami para aconsejarlo lealmente y no como agente oculto de Venezuela.

En realidad esta nueva jornada no volvió la balanza para ninguno de las dos partes, se puede decir que ni el fiscal ni el defensor se deben haber retirado anoche con buen ánimo.

URUGUAY. En medios vinculados al juicio y de los periodistas que han seguido el caso en Miami desde los comienzos se señalaba ayer que no existían referencias concretas ni datos oscuros en las declaraciones de Guido Antonini Wilson sobre sus reiteradas visitas (más de seis en los dos últimos años) a Uruguay. Se sabe que el "maletero" no negó ni afirmó sus actividades como "lobbista" ante empresas uruguayas, aunque fue más dudoso al hablar del papel o función que cumplió en la compra de casas preconstruidas por parte de Venezuela y en contactos en asuntos referidos al petróleo.

Antonini habría visitado Montevideo en el año 2007 junto a Daniel, el hijo del gerente general de PDVSA, la empresa petrolera, Diego Uzcategui (destituido por Hugo Chávez por el mal manejo del tema del maletín de los US$ 800 mil), parando dos noches en un importante hotel céntrico, reservado por la compañía venezolana.

También estuvo en Uruguay , en otra oportunidad, acompañado por Johny Yañez Rangel, gobernador del Estado de Cojedes, junto a la embajadora y ex ministra de Salud de Venezuela, María Lourdes Urbaneja, se tomaron una fotografía en una reunión en Montevideo, la que se publicó en la prensa.

El negocio de las casas vendidas a través de la empresas Umissa comprendía un total de 12 mil viviendas a un precio total de US$ 156 millones.

¡SEXO!. "Usted tuvo relaciones sexuales con Victoria Bereziuk". La afirmación quebró la calma en la sala de la Corte y detonó, el miércoles, como una bomba en el juez, los 12 miembros del jurado, el público y removió a los periodistas de sus sillas en la sala de audiencias de la corte federal de Miami.

El disparo partió de Edwards Shohat, el abogado defensor del único acusado Franklin Durán dirigido directamente contra el testigo clave del escándalo " valijagate", Guido Antonini Wilson, quien pareció reducirse en su gigantesco volumen, mide casi dos metros de altura, y atinar a un defensivo, aunque severo ¡no! .

El fiscal federal, Thomas Mulvihill, con la cara congestionada por la furia, atinó a gritar: "¡Objeción!", frente a lo que en principio todos consideraron un exabrupto para disminuir la credibilidad en el testigo ante los jueces. Unos se miraban serios y casi con cara de temor, otros con sonrisa picaresca.

La jueza llamó entonces a Ed Shohat y al fiscal Mulvihill al estrado para discutir el tema sin que nadie pudiera escuchar el intercambio, que pareció acalorado, de frases justificando sus palabras uno y gesticulando críticas el otro.

"Sexo es lo único que nos faltaba para condimentar más esta telenovela, que se desarrolla en capítulos con grabaciones, con denuncias de soborno, regalías asombrosas y espurias y amenazas de vida" , señaló en voz alta, pero para sí, un periodista argentino.

Al retomar su interrogatorio, Shohat no pudo retornar sobre el tema Bereziuk, ante la desilusión de muchos. Una vez terminada la audiencia, cuando ya los miembros del jurado y el propio Antonini se habían retirado de la sala, Mulvihill se quejó fuertemente. "Vuestra señoría -dijo, no puede permitir en esta sala que se presenten acusaciones de este tipo sin ningún tipo de evidencias".

"Sí tengo evidencias", se defendió Shohat. "Están los mensajes telefónicos que se mandaron."

"Asuntos personales de este tipo no vienen al caso, por favor señor que no se repita", aclaró tajante la juez federal, Joan Lenard.

Victoria Bereziuk es una agradable joven de 29 años, que fue secretaria del director de Controles Viales de la Argentina, Claudio Uberti. En agosto del 2007 viajó de Caracas a Buenos Aires en el avión del maletín, conocida por su vitalidad funcional y su inteligencia.

"Cuando el jefe no estaba ella se dirigía y hablaba directamente con Hugo Chávez y con Diego Uzcategui", comentaron en sala con el agregado que "era un enlace clave en las relaciones entre Argentina y Venezuela".

Frases y diálogos oídos en sala

Henry Rangel Silva (agente de seguridad venezolano): "No hay problema con la parte financiera (US$ 2 millones para Antonini) ni con los documentos que justifican el origen de los US$ 800 mil …. y la parte Sur tampoco tiene problemas" (en alusión a las autoridades argentinas).

Franklin Durán (en charla grabada con Antonini): "El tema de `silenciar todo` se está manejando arriba, en la cremita, quédate tranquilo".

Edwards Shohat (abogado defensor): "Quiero que el jurado observé que hemos tomado a Antonini en dos contradicciones, en dos mentiras diría, en el almuerzo en Caracas con un agente de la DISIP, que no existió, y en la afirmación que subió el avión del maletín para conversar con Claudio Uberti, que recién había conocido, con idea de arreglar algún negocio en el proyecto de Gasoducto del Sur, cuando en el mes de julio consta que se entrevistaron más de una vez". (Estas afirmaciones influyeron enormemente en los 12 miembros del jurado sobre la seriedad de los testimonios de Antonini).

Antonini (declaración del miércoles): "Diego Uzcategui, gerente general de la empresa petrolera venezolana, PDVSA, me repitió que estaba enfermo y cansado de llevar grandes maletines como los del escándalo del dinero".

Franklin Durán (amigo desde hace una década de Carlos Kauffmann, el empresario venezolano que confesó y aceptó colaborar con el FBI): "Tenemos gustos comunes, pasión por los aviones, las carreras de autos, las mujeres y juntos nos dieron por muertos después de una accidente aéreo".

Durán (declaración grabada al único acusado en el juicio, amigo de Antonini): "El `Gordo` Antonini es simpático, amable, de familia, inteligente, un gentleman, un hombre muy servicial".

Amenazas a la familia y ofertas de ocultarlo

En una de las múltiples grabaciones, Antonini relata las amenazas que él y su familia recibieron de los enviados del gobierno venezolano, a su vez amigos de toda la vida.

-"Franklin Durán y Carlos Kauffman me dijeron que estaba en un gran problema. Que si decía la verdad sobre el origen y destino del dinero me perseguirían los gobiernos de Argentina y Venezuela, y que mis dos hijas corrían riesgo".

-"Hablé con una abogaba en Miami y me contacté con el FBI".

En otra instancia de su relato dijo -"En una oportunidad me ofrecieron para solucionar el problema que me fuera a Israel, donde no habría extradición, o que podían mandarme con mi familia a España. Yo les dije que no, que no me iría".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar