Los usuarios quedarán contentos y los que querían salir antes del trabajo, no tanto. Finalmente, el sindicato del transporte (Unott) levantó ayer el paro de esta jornada entre las 17 y las 0 horas, tras la firma de convenios con las empresas.
El gobierno logró desactivar la medida en el transporte, uno de los sectores que más había distorsionado su actividad en las últimas dos semanas, a raíz de las dificultades en los consejos de salarios.
Ayer, y tras la mediación del Ministerio de Trabajo, las partes alcanzaron un acuerdo en el transporte interdepartamental y suburbano.
El dirigente de la Unott, Marcos Colombardi, admitió que si bien no se logró una equiparación total de los salarios en el transporte interdepartamental, se acordaron aumentos significativos. El convenio incluye una recuperación de 2,75% y tendrá una extensión de 36 meses, por lo que llegará hasta 2011.
Poco después, el transporte suburbano estampaba su firma. Sin entrar en detalles, Colombardi señaló que el acuerdo suscrito también será a 36 meses.
Los porcentajes de aumento no fueron divulgados por los trabajadores y sostuvieron que de hecho, el valor del ajuste se conocerá una vez que entre en funciones una comisión tripartita encargada de definir las tareas y salarios por categorías. Se estima que en un plazo de 60 días el equipo de trabajo tendrá su evaluación.
En el transporte urbano, las partes se reunirán este lunes 29 y se espera que haya avances significativos en la negociación.
Con este escenario, los transportistas resolvieron levantar el paro de esta jornada entre las 17 y las 0 horas, anunciado el pasado martes 23. La Unott aún no resolvió su posición sobre el paro de 24 horas, sin fecha, y fijado para la próxima semana.
OCUPACIONES. Aunque los nubarrones del paro del transporte se disiparon, aún la conflictividad sigue haciendo mella en las negociaciones de los consejos de salarios.
Empresarios y trabajadores insisten en acusarse de los percances y la falta de acuerdo en la ronda. Estos fueron los argumentos que motivaron las ocupaciones del miércoles 24 por parte de los trabajadores metalúrgicos en unos 150 lugares de trabajo.
Ayer los empleados afiliados al gremio metalúrgico (Untmra) entregaron en forma pacífica las fábricas a sus patrones. Eso, para el secretario general del Untmra, Marcelo Abdala, dio lugar a una "paradoja": "Nosotros teníamos que hacer la entrega de las fábricas sobre el mediodía y las patronales llegaron tarde, como una hora después". Eso muestra la "confianza que tenían esas patronales de que la planta estaba en perfectas condiciones" bajo el control de sus obreros.
Todas estas movilizaciones son un "toque de alerta" para obtener una distribución más justa del ingreso, dicen los trabajadores del Untmra quienes pese a la tregua, no descartan volver a las ocupaciones.
No obstante, el dirigente del gremio de la bebida (FOEB) e integrante del Secretariado del Pit-Cnt, Richard Read, dijo que no se perfila una "globalización" de las ocupaciones de los centros de trabajo.
Por su parte, el diputado nacionalista, Pablo Iturralde, dijo a El País que esta seguidilla de movilizaciones, que definió como "caos sindical", se ha generado porque el gobierno "no ha puesto las reglas de juego". El legislador insistió además en que "no se puede ocupar" porque es una forma de protesta "violenta".
Iturralde señaló que la semana que viene volverá a citar al ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, a la comisión de legislación laboral de Diputados para que aclare "lo que se puede y no se puede hacer".
Desde la CIU, el asesor Andrés Fostik, dijo que tras las medidas de los metalúrgicos la ecuación establece que "a mayor y más avanzada negociación colectiva, se obtiene mayor conflicto, exactamente al revés de lo que se persigue al firmar un convenio".
Fostik responsabilizó al gobierno de la actual situación sobre las ocupaciones. Ésta "no es para nada accidental o circunstancial, es consecuencia directa de acciones decididamente impulsadas por la administración acorde con su concepción, que admite y promociona la ocupación pero con un doble discurso `te doy permiso para ocupar pe-ro no me ocupes`. Si esta medida ilícita se generaliza a otros sectores ¿quién se puede asustar?", sentenció.
Despido complica acuerdo
Los trabajadores del transporte de carga concedieron el plazo de una semana al sector empresarial para volver a tomar a un trabajador que fue despedido a raíz del paro iniciado la semana pasada. No queremos que por un conflicto con "empresario radicalizado, se pudra todo", dijo Juan Llopart, del gremio del transporte de carga (Sutcra). El dirigente alude al acuerdo del martes 23, por el que los trabajadores levantaron el paro por 15 días a cambio del pago de un 10% del laudo, producto de los consejos de salarios. El obrero podría reintegrarse a la firma que lo despidió o a otra compañía. Mientras, le pagarán los jornales que esté sin trabajar. Si no prospera la gestión, se podrían reactivar los paros, dijo Llopart.