LEONEL GARCÍA
El mismo día que Cristina Fernández asumía la Presidencia en Argentina, este ingeniero civil de conocido pasado empresarial y notorio dirigente deportivo, asumía la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La relación entre ambos poderes dista de ser la mejor. En entrevista con El País, Macri defiende su gestión y da a entender que quiere ser "el" rival del kirchnerismo en 2011.
-¿Cuáles son las prioridades de su gestión municipal?
-Hay dos ejes. El Espacio Público Vivible y el proyecto Ciudad Educativa 2010. El primero apunta a la infraestructura vial, el arbolado, las plazas y los medios de transporte. El segundo busca que Buenos Aires vuelva a hacer punta en materia de educación pública, recuperando equipamiento e infraestructura escolar.
-¿Cuánta inversión requiere?
-En Educación, el programa tiene 100 millones de dólares el primer año; pensamos duplicarlo para el siguiente. Y en espacios públicos, se piensa en US$ 700 millones para este año y queremos subirlo a 1.000 millones para el segundo. Se trata de cifras récord. Casi cuadriplican las inversiones históricas en la ciudad. Buenos Aires viene de años de grandes déficits en ese sentido, profundizado en los últimos seis o siete años. Tiene un problema de falta de inversión en el orden de los US$ 14.000 millones, básicamente en cuestiones de infraestructura, escuelas, transporte o sistema hidráulico.
-Usted proviene del mundo empresarial. ¿Es posible aplicar criterios empresariales en una gestión de gobierno municipal?
-Es posible, no; es absolutamente necesario. La calidad de gestión no puede seguir siendo patrimonio del sector privado. La eficiencia es un requisito para todos. Por una administración municipal ineficiente, la gente pasa excesiva cantidad de tiempo en el transporte, ida y vuelta, pierde calidad de vida familiar, se pierden horas. En definitiva, la ineficiencia contribuye a una sociedad menos productiva.
-¿Y es posible manejar la ciudad más importante del país cuando uno está enfrentado al gobierno nacional?
-(Piensa) Lo que hay por parte nuestra es una enorme vocación de trabajar con seriedad, en conjunto, para resolver los problemas de los vecinos, que aún no ha sido correspondido. Han pasado casi 10 meses y seguimos con la frustración de no tener colaboración.
-Hay un bono de 500 millones de dólares que usted pidió y que aún no fue aprobado por el gobierno.
-Ese bono está aprobado por la Legislatura (porteña), incluso con votos del kircherismo, pensados para obras de infraestructura. Significa la mitad de lo que hace falta para los planes de inversión, y sin embargo el gobierno (nacional) dice que es un trámite largo, cuando no es más que un visado formal. Pero la frustración va más allá del "congelamiento" de ese bono. Seguimos esperando un diálogo.
-Pero usted se reunió con el vicepresidente Julio Cobos esta semana, con Cristina Fernández en Estados Unidos. Tomando en cuenta lo ocurrido por la crisis con el campo, ¿no cree que eso sólo traerá más rispideces?
-Nosotros intentamos dialogar, y por ahora conseguimos a Cobos. Esperamos dialogar con la Presidenta en algún momento.
-¿Cuántas veces se reunió con ella desde que asumió?
-Una reunión formal, ninguna. Ella me invitó a dos anuncios donde estaban involucrados los gobiernos nacional, provincial y de la ciudad. Pero formalmente, nunca.
-¿Cree que podrá recomponerse la relación?
-Apunto a eso. Aún quedan más de tres años de gobierno. Pero para bailar el tango se necesita a dos.
-Recién hablamos de la crisis del campo. Ahora se habla de un nuevo paro. ¿Puede haber una solución a esa crisis?
-Yo creo que el episodio del campo no fue feliz. Fue un gran error del gobierno. Trajo consecuencias que seguimos pagando. Pero en la historia quedará como un momento de gran crecimiento de los argentinos. Hubo mucha atención, debate, involucramiento. Se generó mucha conciencia ciudadana. Pero hasta ahora el gobierno no parece haber asumido ninguna enseñanza. Sobre todo si volvemos a un conflicto con el sector que es el que nos puede permitir salir de la pobreza, la puerta de entrada al progreso.
-Las próximas elecciones presidenciales van a ser en 2011. El otro día salió publicado que el kirchnerismo porteño va a redoblar la oposición contra su gestión, porque el oficialismo lo ve a usted como un rival directo para esa instancia. Falta mucho pero, ¿comparte esa visión?
-Hacen bien.
Entre huelgas, reducciones y "frustraciones"
Lo primordial de la gestión porteña de Mauricio Macri es, en sus propias palabras, la educación y los espacios públicos. Y en ambos ya han existido conflictos.
En lo que va de su gestión, los gremios docentes han hecho tres paros en su contra, reclamando aumentos de sueldo de un 20%. Además, levantó mucha polvareda su decisión de reducir de 60 mil a 46 mil las becas estudiantiles. "Las huelgas fueron por demandas salariales. Lo de las becas trajo `quejas`. Para nosotros, las becas no son universales sino excepcionales para los que la necesitan, en base al ingreso del grupo familiar, movilidad, si la familia tiene vivienda propia o no. No pueden ir a quienes no la necesitan", asegura.
Una promesa de su campaña fue construir 10 kilómetros de redes de subte al año. La semana pasada, reconoció que no podría cumplir esa meta. Eso fue criticado con dureza por el gobierno nacional. "Eso más que una derrota es una frustración. He encontrado en el extranjero a mucha gente dispuesta a financiar parte de lo necesario en el proyecto. Pero la falta de vocación de la Nación (el gobierno nacional) más la mala política exterior y financiera, nos imposibilita conseguir financiamiento", dijo Macri a El País.
Perfil
Nombre:
Mauricio Macri
Nació:
Tandil, Buenos Aires
Edad:
49 años
Otros datos:
Con él como presidente, el club Boca Jrs. vivió su era de más gloria.
Político tardío
Hijo de uno de los empresarios industriales más famosos de Argentina, Mauricio Macri recién entró de lleno a la política en 2003 cuando fundó la agrupación Propuesta Republicana (PRO). Fue electo diputado nacional en 2005 y venció con holgura en las elecciones porteñas de 2007; había perdido en su anterior intento, en 2003, ante Aníbal Ibarra. Su familia, y él mismo, fueron vinculados a los sectores más conservadores de la sociedad y al menemismo. En las recientes manifestaciones de docentes en su contra, se leían pancartas que rezaban "Macri Gorila" o "Macri: la ciudad no es una empresa". Pero una reciente encuesta de la firma Graciela Römer & Asociados, publicada en La Nación el 15 de septiembre, señala a Macri como el segundo dirigente con mejor imagen de Argentina, con un 44%. Sólo lo supera Cobos, con un 52%.