ROMA | EL PAÍS DE MADRID Y AFP
El Gobierno de Silvio Berlusconi decidió ayer enviar 500 militares a la región de Campania para hacer frente a la "emergencia criminal" provocada por los dos últimos tiroteos de la Camorra, que el viernes costaron la vida a seis inmigrantes africanos y a un italiano, en un presunto ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de droga.
Aunque ayer fueron desplazados a la zona próxima a Nápoles 400 policías, carabineros y guardias de finanzas, el Consejo de Ministros consideró que no es suficiente. En los próximos días llegarán 500 soldados, que según el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, permanecerán al menos tres meses.
El Gobierno aclaró que el contingente no saldrá de los 3.000 militares que fueron movilizados en otras ciudades. La Russa aclaró que los militares serán destinados "a puestos de control". El ministro del Interior, Roberto Maroni, manifestó que es necesario "hacer más eficaz el control del territorio".
Maroni facilitó las cifras de inmigrantes clandestinos llegados a Italia durante 2008, que aumentan un 60% respecto a 2007 (23.600 personas de enero a septiembre de este año, por 14.200 en el mismo período de 2007), y adelantó que en tres años el Gobierno construirá 10 nuevos centros de identificación y expulsión de extranjeros.