La decisión del gobierno argentino de lanzar una nueva reestructuración de deuda para los acreedores que en 2005 no participaron del canje de títulos en cese de pagos podría reabrirle las puertas del mercado de capitales, que desde hace más de tres años le es esquivo.
La presidenta Cristina Fernández sorprendió a los mercados al anunciar que analiza la propuesta de tres bancos para lanzar un nuevo canje para los títulos por unos 20.000 millones de dólares en cese de pagos desde 2001.
Aunque era un paso hacia la regularización de la deuda, el pago al Club de París no tuvo el impacto esperado, lo que llevó al gobierno a buscar una solución al problema de los holdouts, que cerraba el acceso del país al mercado de capitales y había obligado al gobierno a financiarse a través de ventas directas de bonos a Venezuela a "tasas chinas" (extremadamente altas). En agosto colocó títulos en dólares al 15%.
"El gobierno primero probó una opción de mínima como el Club de París. Como esto no generó grandes expectativas, era necesario este paso", dijo a AP Fausto Spotorno, economista de la consultora privada Orlando Ferreres y Asociados.
La crisis financiera internacional también podría ayudar al éxito del nuevo canje: muchos inversores necesitan liquidez y un nuevo bono podría negociarse en el mercado financiero. AP