Científicos latinoamericanos y europeos enviarán el jueves desde Durazno un globo estratosférico a 30.000 metros de altura, con el objetivo de medir el número de errores provocados por las radiaciones naturales en circuitos integrados.
"Una memoria de amplia capacidad embarcada en la canasta del globo, será periódicamente leída por la placa de control para identificar y enviar a Tierra los potenciales errores que surgirán del impacto entre las partículas (neutrones) y las zonas sensibles de los circuitos integrados", explicó a la agencia de noticias AFP el científico Raoul Velazco.
El ensayo, que procura potenciar el dominio logístico y recabar datos experimentales para crear oportunidades de intercambio en materia de investigación e industria mundial, se hará en la madrugada del jueves en la base aérea de Durazno.
El recorrido del globo, que adquirirá un diámetro de 10 metros y explotará a 30.000 metros de altitud, "será seguido mediante el sistema de navegación GPS para recuperar el experimento una vez concluido el vuelo, que tendrá una duración estimada de cuatro horas", apuntó Velazco.
El experimento se hace por un acuerdo entre la Facultad de Ingeniería de Uruguay y el Instituto Nacional Politécnico de Grenoble.