MADRID | EL PAÍS DE MADRID Y AFP
Un militar murió y otro resultó herido en la madrugada de ayer al estallar un coche bomba frente a una academia militar en Santoña, en el tercer atentado atribuido a ETA en 24 horas, que las autoridades calificaron de "demostración de fuerza".
El policía Luis Conde de la Cruz murió en la madrugada de ayer y otro militar resultó herido al explotar un coche bomba ante una escuela militar de Santoña después de que un interlocutor anónimo, que dijo hablar en nombre de ETA, advirtiera de la inminencia de la explosión.
De la Cruz es la quinta víctima mortal de ETA desde que la organización armada puso fin al alto el fuego permanente en junio de 2007.
Además fue el tercer ataque de ETA en apenas 24 horas, tras los perpetrados en el País Vasco en la madrugada del domingo contra la sede de la caja de ahorros Caja Vital en Vitoria, tras una llamada previa de aviso, y contra una comisaría de la policía regional vasca en Ondarroa. Unas 18 personas resultaron heridas entre los tres atentados terroristas.
"Hoy ETA ha vuelto a matar", afirmó ayer el presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en una declaración institucional en la que aseguró que "la sociedad española nunca cederá, nunca se someterá a los dictados de la banda terrorista".
Varias concentraciones de protesta tuvieron lugar al mediodía de ayer en diversos puntos de España, mientras en el Congreso de los Diputados, los grupos políticos leyeron una declaración conjunta de rechazo al atentado asegurando que los miembros de ETA "nunca conseguirán sus objetivos".
Zapatero expresó sus condolencias a la viuda y a Iván, hijo del militar asesinado, quien afirmó a los periodistas al borde de las lágrimas que "ETA no se va a salir con la suya nunca" y pidió al Gobierno "a ver si puede parar esto y deja de morir gente inocente por causas que no comprendemos". El cuerpo del fallecido fue trasladado a la academia de Artillería de Segovia, donde estaba destinado y donde en la mañana de hoy tendrá lugar un funeral.
prueba de fuerza. Las tres acciones llevadas a cabo por ETA en un solo día han sido consideradas "una demostración de fuerza" de la organización separatista armada vasca ante los últimos golpes judiciales contra ella y su entorno.
El ministerio del Interior español temía que "ETA intentara hacer una demostración de fuerza tras los últimos acontecimientos en nuestro país (...) que intentaran una barbaridad", dijo ayer el titular de esa cartera, Alfredo Pérez Rubalcaba, en rueda de prensa desde Santoña.
Rubalcaba se refería a la de-sarticulación en julio pasado del comando "Vizcaya" de la organización separatista y la reciente ilegalización por la justicia española de los partidos independentistas vascos Acción Nacionalista Vasca (ANV) y Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) por su relación con Batasuna, el brazo político de ETA ilegalizado también desde 2003.
"ETA, con sus bombas y asesinatos, no reclama nada, no pretende negociar nada; porque el que asesina, asesina", afirmó el lehendakari (presidente regional) vasco, Juan José Ibarretxe, quien expresó sentir "asco" hacia ETA.
"Tienen capacidad operativa, y así nos lo han hecho saber. Eso no habla ni a favor ni en contra de su debilidad. A veces, la mayor debilidad se expresa con este tipo de atentados enloquecidos", dijo Rubalcaba, quien afirmó no saber si los ataques son obra de un comando o de otro tipo de activistas.
Estas acciones son una "respuesta evidente" de ETA a las últimas acciones judiciales españolas, comentó Gorka Landaburu, especialista en el tema de ETA y director del semanario español Cambio 16.
PP y PSOE juntos. Los principales partidos de españa parecen estar unidos contra ETA. No sólo no polemizan en público en esta legislatura sobre este asunto, ni presentan iniciativas unilaterales, sino que ultiman propuestas conjuntas contra ETA. Así, PSOE y el PP tienen previsto presentar en breve en el Congreso el primer fruto concreto del nuevo acuerdo antiterrorista: la reforma de la Ley de Víctimas para eliminar de las calles los nombres de los etarras y las placas o monumentos que ensalcen a los terroristas.
Historia de pólvora y sangre
ETA es considerada responsable de la muerte de 824 personas en 40 años de violencia terrorista. El grupo emprendió una nueva serie de ataques desde junio de 2007 cuando puso fin al alto al fuego permanente, que de hecho ya había roto el 30 de diciembre de 2006 con un atentado al aeropuerto de Barajas, que mató a dos ecuatorianos. Desde el fin del cese al fuego ETA ha perpetrado una veintena de ataques. Los dos últimos que registraron víctimas mortales fueron el 14 de mayo, cuando murió el guardia civil Juan Manuel Piñuel, tras la detonación de una furgoneta bomba en Legutiano, y el 7 de marzo cuando el concejal socialista, Isaías Carrasco, fue ultimado a tiros en Mondragón.