REBAR | BUENOS DIAS
Los Bhutto parecieron empeñados durante los últimos cincuenta años en igualar, al menos, el récord de trágicos destinos de los miembros del Clan Kennedy. La patética serial comenzó en 1958, cuando uno de los hijos varones de la familia -Shah-nawaz- murió en el sur de Francia, sin saberse bien cómo. El drama continuó en 1979, con el padre -Zulfiqar Alí Bhutto- Primer Ministro acusado de conspirador por el generalote Zia-al-Heq, quien le mandó colgar sin aviso previo. La hija Benazir se armó de coraje, y tras estudiar ciencias políticas y economía en Inglaterra regresó a la patria para incursionar en la política, militando en el Partido Popular de Pakistán, auténtico feudo familiar. Sacó tiempo para casarse en 1987 con Asif Ali Zardari, una parodia de playboy que coparticipó con "BB" en el nacimiento de tres hijos. Al año siguiente -cumplido ya su 35° aniversario- Benazir se convirtió en la primera mujer electa para liderar a una nación musulmana: y Asif empezó a jugar de rebotero, aprovechando el poder de la Primera Ministra para dar sus pasos iniciales en la "mordida", que se cortaron en pocos meses porque, antes de terminar su mandato, en 1990 a la señora de la casa la sacaron cortita en 1`11" para los primeros 1.200... por mala gestión, nepotismo y corrupción. Pero, volvedora la dama, en 1993 se reinstaló en el cargo perdido: y, a lo largo de un trienio hizo lo que se le cantó, hasta que otra vez le pusieron sordina; el que sonó, en cambio, en su plan de cobrarle el 10% a cuanto empresario se dispusiera a invertir en Pakistán, fue el "consorte"; por acumulación de méritos, marchó a ocupar una celda sin pagar alquiler. Sospechoso asesino de un cuñado y empecinado coimero, pasó once años en prisión, mientras su mujer -exiliada en Londres- preparaba el retorno a la patria para cuando lo estimare oportuno. Eso creyó en octubre de 2007, pensando que volvería a ser Primera Ministra si se ingeniaba para acomodar sus propias piezas en el tablero dominado por el dictador de turno -el Gral. Pervez Musharraf- pero un atentado suicida le frustró el proyecto, el 27 de diciembre último.
Entretanto, Asif -en libertad desde 2004- trató de consolarse de su viudez apoderándose del liderazgo del PPP, y presentando su candidatura para Presidente de Pakistán. Se le dio: desde el 6 de setiembre y por elección parlamentaria, es el nuevo mandatario. Así, sin lucha electoral (¿para qué?)... sin discursos (nada de lata)... sin una sola expresión popular que opinara sobre un programa (¿a santo de qué?).
Quienes nos congratulamos cada vez que llega al poder -cualquiera sea la latitud del universo- un auténtico estadista, debemos sentirnos felices por esta victoria inmaculada del intachable Asif Ali Zardari en Pakistán, bello nombre que significa "tierra de puros", donde supo ganarse en buena ley, el apodo de "Míster 10%".
Dijera "el Ñato": ¡Dale nomás! ¡dale que va! Que allá en el horno / nos vamo a encontrar!