RICARDO SOSA
Una suba más fuerte de lo esperado de la economía mejoraría el ratio deuda Producto Interno Bruto (PIB), aunque el aumento del dólar jugará su partido. La Impositiva, en tanto, deberá sudar para cumplir sus metas de recaudación ligadas al PIB.
La relación entre las obligaciones financieras del país y el producto fueron desde el inicio de la administración uno de los indicadores clave sobre la sostenibilidad del cumplimiento de aquellas. Una suba más alta de lo previsto en el PIB debería mejorar el ratio en la medida que aumenta el denominador y el nominador lo hace menos.
El viernes se informó que la economía creció 13,1% en el primer semestre del año, lo que llevaría a que la suba del PIB en todo el año esté en torno al 10% e incluso más.
En la presentación en las Jornadas de Economía del Banco Central, a mediados de agosto, el futuro subsecretario de Economía, Andrés Masoller, presentó cuadros que situaban la deuda neta para el cierre de 2009 en poco más de 30% del producto. Esto es, trece puntos menos de lo previsto en marzo del año 2005.
No está claro si el cálculo se hizo con las anteriores previsiones de PIB -con subas de 5,25% este año y 4% en 2009- o datos más altos que eran los que ya manejaba Economía.
Si bien no se han reajustado las proyecciones, los funcionarios consultados por El País estimaron que habría una baja mayor a la prevista de la relación entre deuda y el PIB.
En la cuenta hay que considerar cómo pega la evolución del tipo de cambio dado que todavía las tres cuartas partes de la deuda siguen nominadas en dólares. Un dólar más alto hace "más cara" esa deuda. A la vez, como el PIB está medido en dólares, una suba de la divisa "achica" la cifra final.
Es así que una revalorización del dólar jugaría en contra de la mejora en el ratio, aunque menos que el alza del PIB.
El violento repunte del dólar de las últimas semanas hizo que en pocos días se revirtiera la baja que se había dado a lo largo del año.
Economía previó en la Rendición de Cuentas una caída de 12,3% promedio en el año. Esta semana llegó al mismo valor que tenía al cierre de 2007 y un mayor impulso alcista incidiría en forma relevante.
A estos dos elementos centrales en la relación -crecimiento económico y evolución del dólar- se agregaría el aumento de la deuda que emite el Banco Central, la suba de precios y la actualización de la tasa de interés.
cuesta arriba. La dirección y funcionarios de la Dirección General Impositiva (DGI) no vieron con tanta alegría las nuevas proyecciones de crecimiento económico.
Es que las metas de mejora de eficiencia y recaudación se miden en función al PIB. Para 2008 la recaudación bruta de la DGI -excluyendo los pagos de las empresas públicas y del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas- debería estar entre el 13,23% y el 13,53% del PIB nominal.
"La meta se hace exigente aunque nosotros ya preveíamos un alza del producto mayor a la que manejaba hasta ahora Economía y analistas", dijeron a El País en Impositiva. "Es más exigente pero no imposible", se autoconvenció el jerarca.
Del logro de las metas depende el porcentaje del cobro de las primas por desempeño.
"colchón". El dato del PIB del segundo trimestre confirmó que el crecimiento este año superará sin dudas el 10%, según coinciden en el Ministerio de Economía.
Un PIB más alto significa mayores ingresos fiscales para el gobierno y, para algunos, la tentación de gastar más.
En Economía no se entiende de esa manera. Se es más cauto y hay coincidencia que si existen ingresos mayores a los previstos se deben usar como "colchón" en momentos de fuerte incertidumbre en el mundo.
La relación entre más PIB y más ingresos depende de cuáles son los pilares sobre los que se basa el crecimiento.
No es claramente lo mismo que la economía crezca 13,1% en el primer semestre de la mano del consumo que de la producción de Botnia -que tiene un efecto indirecto sobre la recaudación- o de la inversión con mayores importaciones de bienes de capital. "Es seguro que el ritmo de suba del PIB y los ingresos no va a ser el mismo", se adelantó un funcionario de Economía.