JOSÉ MASTANDREA
"Está bien Pablito, más no se puede pedir", le dijo un hincha, vestido con la camiseta de Villa Española, al entrenador. Fue minutos después de la derrota frente al líder Danubio en el Estadio "Obdulio Varela".
"El Villa" había perdido, pero al ganador no le sobró nada. En la cancha, no hubo diferencias abismales entre un club modelo y otro que pelea día a día para tratar de insertarse en el profesionalismo.
"Acá todo es a pulmón", confió un sereno Pablo Hernández mientras le daba la última pitada al cigarrillo.
Miró a lo lejos y volvió a la carga: "es duro, es difícil, pero no quiero que suene a excusa porque cuando asumimos, sabíamos a qué club veníamos y en qué condiciones íbamos a trabajar, pero es bravo", indicó.
Villa Española (le empató a Liverpool en el debut, le ganó a Nacional en la AUF y cayó ajustadamente con Danubio) da pelea. Sin armas, con un montón de carencias, se atreve a jugarle de igual a igual al más pintado.
"Esa es la idea, pero se hace difícil. No tenemos materiales, implementos de trabajo. Y pelotas... yo que sé... vamos juntando de a tres, las que nos da la AUF después de quince días, esas que no se utilizan más. Creo que con las tres de esta semana llegamos a 17", dijo Hernández.
El entrenador también habló de sus limitaciones a la hora de planificar un trabajo o un entrenamiento diferente. "No pudimos hacer doble turno porque no hay plata para darle de comer a los jugadores y eso es un freno, una limitante para poder trabajar. Tampoco entrenamos en nuestra cancha. Vamos a un cuartel (Mendoza e Instrucciones) y los jugadores ni siquiera pueden bañarse con agua caliente porque no alcanza. No da para todos. Se termina y quedan veinte bañándose con agua fría", señaló.
"Si se puede seguir adelante es por los jugadores, por el esfuerzo de algunos dirigentes que tratan de solucionar los problemas sin plata, con ingenio. Esto es a pulmón, es casi amateur", indicó.
Hernández también explicó las razones que mantienen al equipo en alza. "Es una motivación el enfrentarse a tantos problemas. Hay que tratar de canalizarlo por ese lado, hay que buscarle la vuelta para que se transforme en algo positivo. La vamos a seguir peleando, pero no es fácil", agregó.
Si para ejemplo basta un botón, el presupuesto del plantel de Villa Española es el equivalente a lo que puede ganar un futbolista en los grandes por mes (unos 17.000 dólares).
Con el "Obdulio Varela" hecho pedazos, sin ropa deportiva de entrenamiento, sin agua caliente ni locomoción para ir a entrenar, el club podría cambiar de nombre: de Villa Española a Villa Miseria.
Plantel con figuras
El plantel principal de Villa Española tiene 25 futbolistas, muchos de ellos de renombre. El cuerpo técnico que conforman Pablo Hernández, Ruben Da Silva y Raúl Otero apuntó a conformar un grupo experiente pero con juveniles de la cantera del club. Así se contrató a Tabaré Silva (foto), Serafín García, Damián Santín, Leonardo Abelenda y Julio Gargiullo.