El gobierno ratificó ayer a la empresa belga Katöen Natie -dueña del 80% de la Terminal Cuenca del Plata- que está tomada la decisión y no hay vuelta atrás en la creación de una segunda terminal de contenedores. Así lo indicó a El País el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Fernando Puntigliano, tras el encuentro de ayer.
A pesar de ello, la próxima semana se definirá una mesa de trabajo entre la ANP y la empresa para profundizar en los números de capacidad operativa del puerto de Montevideo.
En Katöen Natie no descartan la posibilidad de llegar a una instancia de arbitraje por la instalación de la nueva terminal porque, según la empresa, el gobierno violaría las cláusulas del contrato. En caso de llegar a esta instancia y Katöen Natie resultase vencedora, el Estado tendría que desembolsar un monto de entre US$ 250 millones y US$ 500 millones, según un estudio de asesores vinculados a la empresa.
Ante esta posibilidad, el ministro de Transporte, Víctor Rossi, dijo a El País que el gobierno "está asesorado" y actuando en el marco de su competencia. A su vez agregó que se tratará de "hacer las cosas cuidando los intereses del país (...) En una instancia de arbitraje nunca se sabe... No puedo adelantar consecuencias o posibles resultados. Estamos asesorados y tendremos el equipo mejor calificado posible", dijo Rossi.
OBJETIVO. "Pedimos la reunión para tener información y salimos sin nada y con las mismas discrepancias", dijo categórico el presidente de TCP, Joris Thys. Uno de los puntos de roce entre el director de la empresa belga y el representante de la ANP, Fernando Puntigliano, se centró en la saturación futura del puerto en el corto plazo.
Mientras Puntigliano acusó una absoluta saturación "en el futuro reciente", Thys alegó que con las obras de ampliación de TCP -que estarán prontas a fines de 2009- es "innecesaria la construcción de otra terminal".
El empresario dijo en la reunión que para esa fecha se logrará un millón de movimientos de contenedores por año. Puntigliano desestimó esa cifra y sostuvo que no superará los 700 mil movimientos.
Katöen Natie solicitó ver los estudios y así fue que arribaron a la creación de una mesa de trabajo para analizar los datos.
Sobre la participación del Estado en la segunda terminal, Rossi dijo preferir que ésta no exista, para optar por un mecanismo cuyos ingresos sean mediante el pago de un canon. "Es más transparente y claro", que una sociedad, dijo Rossi.