JORGE SAVIA
El primer y cálido reconocimiento que les llegó a los celestes desde afuera del plantel, fue de los 50 hinchas que viajaron a Bogotá en el charter de la selección y que cuando los jugadores y el técnico llegaron a cenar, ya estaban haciendo lo propio en el restaurante "La chimenea" del Hotel Sheraton.
Los futbolistas y el entrenador debieron atravesar las mesas donde comía la gente y el aplauso, el "¡Sooy celesteee! ¡Sooy celesteeee!" surgió fervorosamete y, por suerte, fue correspondido por los protagonistas que, pese a que -como todos- debían partir lo más rápido posible hacia el aeropuerto, saludaron y hasta se pararon para firmar autógrafos y tomarse fotos con la gente.
La otra exteriorización, hecha en el mismo sentido, pero diferente en la esencia, fue la del piloto del avión de la empresa boliviana Aerosur contratado por Uruguay para su traslado hacia y desde Colombia, que cuando el aparato había despegado del aeropuerto "El Dorado" transmitió su palabra de bienvenida y también de felicitaciones.
El saludo se repitió poco antes del aterrizaje en Carrasco, aunque esta reiteración pareció un poco más comercial, si acaso, aunque igualmente sincera, porque el piloto volvió a felicitar a los celestes y, deseando poder volverles a brindar el mismo servicio en el futuro, dijo: "... y recuerden que cuando viajaron con nosotros, alcanzaron el éxito". Como quien dice, una linda oferta.
El maestro sabe aplicar su librito: le dan las cuentas
El segundo ciclo del maestro Óscar W. Tabárez al frente de la selección comenzó el 21 de mayo de 2006, cuando en partido amistoso disputado en New Jersey los celestes vencieron a Irlanda del Norte por 1 a 0. Desde aquel entonces, el seleccionado uruguayo ha jugado 30 encuentros entre oficiales y amistosos, con un saldo netamente positivo: ganó 15, empató 9 y perdió 6; convirtió 53 goles y recibió 29. Los triunfos se reparten así: tres en Montevideo, siete en condición de visitante y cinco en escenario neutral; y de los 30 cotejos, solamente 6 los jugó en Montevideo.
Figueredo lo mandó preso
El sábado, un hincha celeste le preguntó a Eugenio Figueredo, al verlo en el lobby del Sheraton: "¿Cómo lo ve a Uruguay"?; a lo que el vicepresidente de la Conmebol contestó en forma tan amable como terminante: "Bien, si no lo roban como nos robó el sargento Jiménez acá, hace 8 años..."
Colombianas
1 gol: Es para "matarse"
Pinto puso Sánchez por Amaya, que había jugado 5 partidos de Eliminatorias, pues temía al juego aéreo de Uruguay y el ex darsenero es 11 cms.más alto, y perdió con un gol de cabeza. Para matarse.
2 voz: ¡la paz es posible!
Por los altoparlantes de "El Campín" una voz gritaba: "¡Bogotá es la casa de la selección Colombia!"; y al rato intercalaba su prédica con un "¡Colombia! ¡La paz es posible! ¡Uníos!". La "guerra" con las FARC "está" en todos lados.
3 Lugano: el último café
El desayuno de los celestes en la mañana previa al partido era hasta las 10:30 y Lugano apareció en el restaurante "La chimenea"con cara de sueño y despeinado, a las 10:29. El back la sacó de la raya.
4 Vacuna: perdió el efecto
Uruguay había terminado el reconocimiento de la cancha de "El Campín" y desde el fondo del mini bus que llevaba a periodistas y personal técnico de Tenfield, surgió la voz de Sergio Gorzy que gritó: "¡Es la primera vez que me voy de acá sin que me vacunen!". Un día después aquella ocurrencia, perdería sentido "histórico".
5 Entradas: igual que acá...
La Federación Colombiana licitó la venta de entradas para partidos de local por Eliminatorias; le pagan US$ 5.300.000 y el 50% de lo que se recaude por encima de esa suma.