El Jefe de Policía canario enfureció al Parlamento

| Guarteche. Criticó apoyo al comisionado Álvaro Garcé

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Legisladores de todos los sectores políticos rechazaron ayer dichos del jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche, quien afirmó que en el Parlamento hay "corporativismo" y que por ello fue respaldado el comisionado Álvaro Garcé.

El martes 2, el jerarca policial de Canelones dijo a El País que Garcé lo había presionado para que autorizara el traslado de dos traficantes a la cárcel de Treinta y Tres y dejó entrever una presunta connivencia entre el comisionado y narcos. "Garcé hace los mandados a los delincuentes", dijo.

Guarteche afirmó ayer a radio Carve que no le sorprendió que la comisión haya apoyado Garcé. "Entre bueyes no hay cornadas. Están en la misma casa (Parlamento) y se apoyan mutuamente. (...) Hay corporativismo", aseguró.

El senador nacionalista Gustavo Penadés afirmó a El País que el Parlamento no realizó concesiones de ningún tipo al comisionado parlamentario y advirtió que Guarteche será escuchado de la misma manera que fue atendido Garcé en la Comisión Bicameral para el Seguimiento del Sistema Carcelario. "Las afirmaciones de Guarteche son un atrevimiento. Debería reflexionar antes de decirlas si desea continuar" en su cargo en la Jefatura de Canelones", dijo Penadés.

El diputado Carlos Gamou (MPP) señaló que las apreciaciones de Guarteche "son muy subjetivas" que las "tendrá que explicar" cuando asista al Parlamento el próximo jueves.

El diputado colorado Washington Abdala (Podemos Más) señaló a El País que Garcé mostró que "era un individuo de una probidad absoluta". Agregó que aquella persona que denuncia una situación irregular en Uruguay luego debe soportar ataques personales. "Me parecen una insolencia las afirmaciones de Guarteche. Si cree que la cárcel de Canelones es Disneylandia tiene que venir al Parlamento a explicarnos. Mientras tanto creo que son cosas bastante horrendas las que están pasando allí", dijo.

El comisionado parlamentario denunció la existencia de violencias, cobros de "peajes" a narcos, violaciones, presos incomunicados en celdas oscuras y sin baños y agentes que trabajan entre las aguas servidas.

El senador blanco Carlos Moreira calificó de "lamentables", "inaceptables", "un atrevimiento" y "un ataque" al Parlamento las aseveraciones de Guarteche acerca de que existe corporativismo en la comisión bicameral. "La ministra del Interior (Daisy Tourné) no puede permitir que un jefe de Policía haga declaraciones de ese tenor, ofendiendo a quienes integramos un poder del Estado que está para controlar al gobierno", señaló. Agregó que Garcé debe hacer una denuncia penal sobre los hechos investigados en la cárcel canaria.

La diputada Daniela Payssé, presidenta de la Comisión de Seguimiento del Sistema Penitenciario, replicó a Guarteche al afirmar que "no nos conformamos con decir que siempre hubo corrupción y que siempre la va a haber", como reconoció el jerarca. "No compartimos esa afirmación, sino que queremos revertirla", agregó.

CANCHA FLECHADA. Guarteche afirmó ayer que el jueves 4 había presentado una denuncia penal por "las presiones" que le realizó Garcé para trasladar a dos traficantes a la cárcel de Treinta y Tres.

Tras advertir que recibió el respaldo de la ministra Tourné, el jefe de Policía canario dijo que la Justicia Penal va a determinar si hay connivencias o no entre Garcé y traficantes. "En el Parlamento la cancha está flechada (a favor del comisionado)", dijo.

Guarteche relativizó las informaciones suministradas por Garcé al Parlamento, señalando que son denuncias que "no se ajustan a la verdad". Agregó que los dos narcos solicitaron a la Jefatura traslados a Treinta y Tres para estar más cerca de sus familiares y no porque fueron amenazados y los obligaran a pagar "peajes" para no ser maltratados dentro de la cárcel.

También desmintió que uno de ellos haya sido violado. "En ningún momento Garcé informó a la Jefatura acerca de esos hechos", advirtió.

Con respecto a las denuncias del comisionado sobre ventas en el penal de Canelones de celulares requisados, el jerarca policial reconoció que la corrupción "es moneda corriente en todas las cárceles. Hemos trabajado y la Justicia procesó a muchos policías corruptos y a ocho internos que cometían actos de corrupción dentro de la penal". Agregó que Garcé "parece que descubrió América. ¿Qué es lo que tenemos en las cárceles? ¿Niños de pecho? Hay presos que delinquen desde allí y realizan tráfico de drogas".

Tras apuntar que el comisionado es una persona "poco honorable", Guarteche dijo que este no actuó en función de su reglamento y "ofendió a jefes de Policías. Trabaja en forma soberbia, desubicado en su tarea".

"Rencilla personal" entre Garcé y Sosa

El ex director de la cárcel de Canelones, Rodolfo Sosa, consideró que el informe que realizó el comisionado parlamentario Álvaro Garcé sobre el penal canario está vinculado a molestias personales porque no fue recibido en una de las visitas.

Según Sosa, una tarde el comisionado parlamentario llegó sin avisar a la cárcel y, sin pedir permiso, ingresó al establecimiento carcelario acompañado por dos personas. Luego comenzó a hablar con reclusos sin pedir permiso a las autoridades del penal. Agregó que mientras Garcé realizaba una recorrida por el penal, "yo lo estaba mirando por la ventana de mi despacho mientras él hablaba con los presos".

Sosa afirmó que, de allí, el comisionado parlamentario se dirigió a la Jefatura de Policía de Canelones y le comentó al jefe Sergio Guarteche que "yo nunca estaba". Pocos días más tarde, la ministra del Interior, Daisy Tourné, cesó a Sosa por esa causa y por supuestos malos tratos y corrupción. El director niega estas acusaciones.

Critica situación de presos

El jueves 5, el comisionado parlamentario Álvaro Garcé presentó en la Comisión Bicameral de Seguimiento del Sistema Penitenciario y de Interlocución con el Comisionado Parlamentario un informe sobre la situación de la cárcel de Canelones. Tras advertir que el penal canario no era de los peores que hay en el país, Garcé señaló que comprobó, en los últimos tiempos, "un preocupante aumento de las denuncias de presunto maltrato a los internos, presuntos actos de corrupción y quejas en torno al servicio de atención a la salud". Garcé dijo que era muy difícil recibir denuncias de los presos. "Las personas privadas de libertad temen la `seguridad` que el sistema le ofrece, que en la práctica equivale a un sistema de encierro y aislamiento", dijo. El comisionado expresó que constató requisas "con un injustificado nivel de violencia"; la construcción de cuchillos con maquinarias del penal o ingresados desde el exterior y la concentración de basuras en las celdas. Además percibió la existencia de "peajes" para mejorar las condiciones de reclusión y la desaparición de donaciones hechas por ONG.

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