Artista multifacético, actor, plástico, vestuarista y conductor de televisión Eduardo Bergara Leumann murió ayer, el mismo día en que cumplía 76 años, en su casa-museo de Buenos Aires. Hasta el día anterior bromeaba por su mal estado de salud: "No sé si llego a mi cumpleaños o me voy antes", le había dicho a Susana Rinaldi en la víspera.
"Venía de un proceso de diferentes enfermedades que le habían desgastado su vida y sus ganas de vivir", dijo su asistente José Luis Larrauri. Su mal cuadro de salud estaba causado, entre otros enfermedades, por una cardiopatía congénita.
Bergara Leumann, un hombre de una figura voluminosa que también sufría de diabetes y debía trasladarse en una silla de ruedas, murió en su casa, en la que había creado una especie de museo, la Botica del Ángel.
La `Botica` es un espacio barroco con múltiples referencias artísticas a los años sesenta, ubicado en el barrio porteño de Montserrat.
El artista, impulsor del género teatral del café concert a finales de la década del sesenta, estuvo internado en una clínica privada especializada en enferme-dades cardíacas, en varias oportunidades durante los últimos años.
"Me provoca una gran sorpresa y una gran desolación. Eduardo deja un espacio de reflexión en relación a la cultura", afirmó Rinaldi sobre la muerte de su amigo.
Como una jugarreta del destino, Bergara Leumann preparaba una gran fiesta para sus 76 años en su casa, a la que "quería que fueran todos", reveló su amigo, el periodista y conductor Andrés Percivale.