Enviadolos 2.600 metros de altura de Bogotá no son los mismos -en cuanto a los efectos que provocan- que los 3.600 de La Paz, es algo muy claro. Sin embargo, igual para cualquier visitante es un rival más que, como en Bolivia, debe enfrentar, fundamentalmente adentro de la cancha.
Por esa razón, pues, aunque ese rival no sea tan peligroso como el del Altiplano, Uruguay se preparó para enfrentarlo; aún cuando el período de preparación no llegó a una semana, ni tampoco -por eso mismo- se pudo venir a la capital colombiana muchos días antes.
"Pese a todo, estuvimos y estamos trabajando con una serie de elementos que son importantes, como calidad de entrenamientos, duración, horarios, dieta, horarios de alimentación, tipo de alimentación, medicación suplementaria, todo basado no sólo en valoraciones de trabajos de campo, sino también en lo clínico. Trajimos instrumentos para medir fatiga, rendimiento físico... y no sólo antes del partido, sino después acá y a la llegada a Montevideo, porque más allá de lo subjetivo, de las ganas que ponen los jugadores, cuenta también lo objetivo, que es un aporte para tener una idea más global del estado de cada uno de los muchachos", explicó el Dr. Alberto Pan, jefe de la sanidad de la selección uruguaya.
Además, el médico celeste informó que los menús diseñados para estos últimos días estuvieron dirigidos a "aumentar la hidratación -porque en la altura aumenta la deshidratación-, a una buen carga de azúcares que dan un sustento energético adicional para el trabajo, a proporcionar alimentos de digestión fácil, a dar un aporte hídrico abundante y al respeto de los horarios de las cuatro comidas diarias".
En suma, con todos los cuidados que se adoptaron y los datos que se fueron -y se siguen- recogiendo, Uruguay está jugando hoy un partido contra Colombia, pero también empezó a "calentar", científicamente, para el que disputará el mes que viene en la siempre temida altura de la capital boliviana.
Los últimos dos antecedentes uruguayos en Bolivia, jugando por Eliminatorias mundialistas, no han sido malos y desde la impresionante altura de La Paz se ha podido bajar con puntos.
Claro está que esos puntos -dos empates sin goles bajo la dirección técnica de Daniel Passarella primero y Jorge Fossati después- fueron logrados con la gigante figura de los arqueros de turno. Hay que ir preparándose.