BOGOTÁ | JORGE SAVIA
Uruguay, que llegó con dos horas y media de retraso al Hotel Sheraton, recién ingresó al hotel pasada la medianoche uruguaya.
Tras la partida demorada en Carrasco, Uruguay hizo una escala técnica en Santa Cruz de la Sierra y se encontró con una noche muy fría y lluviosa. Como el hotel está próximo al aeropuerto, la única interrogante que quedaba para hoy temprano era si el constante paso de los aviones no iba a perturbar el descanso de los jugadores.
Los celestes fueron recibidos por José Pablo Bossi, un uruguayo de Las Piedras que hace 22 años vive en New Jersey. Su esposa es colombiana y aprovechando la visita a familiares fue al hotel con sus tres hijas, todos con la camiseta 20 de Uruguay. Es hincha de Peñarol, pero sus hijas se pelean por decir que son las novias del "Loco" Abreu.
Pinto quiere que la "cafetera" no pierda nunca el equilibrio
"Me preocupa que el equipo pierda la calma y pedí especial atención en ese aspecto y que mantenga el equilibro, sin desesperarse", explicó el técnico de Colombia, Jorge Pinto, de cara al duelo con la "celeste".
"Si jugamos con claridad, en algún momento se presentará alguna situación como para definir el partido", advirtió el entrenador de la "cafetera", que deberá prestar especial atención a la velocidad de los delanteros rivales.
Según Pinto, Uruguay presentará un esquema defensivo que intentará explotar la velocidad de los delanteros de contragolpe, planteo táctico distinto al de sus últimos partidos en esta eliminatoria.
En línea con las declaraciones de Pinto, el volante José Amaya coincidió en que "Uruguay intentará apretar a Colombia en el mediocampo", por lo que será clave "hacer circular el balón a uno o dos toques y jugar con simpleza".
"Nos hemos mentalizado para ganar", dijo por su parte el zaguero Camilo Zúñiga, del Siena, quien confesó: "El profe (Pinto) nos ha metido en la cabeza que contra Uruguay hay que conseguir los tres puntos".