Con fuerte discusión y sólo con los votos del Frente, la Cámara de Diputados dio anoche la sanción definitiva a la ley que obliga a tener seguro obligatorio contra terceros a todos los autos, motos y camiones. Las motos de hasta 70 cc no pagarán la póliza durante un período de tres años, pero tendrán la cobertura del seguro en caso de accidentes.
Esa solución no alcanza a las motos cero kilómetro.
La Cámara dio media sanción al proyecto que establece la limitación de la jornada rural. Ese proyecto fue votado por frenteamplistas, blancos y colorados, con la única excepción del diputado blanco Sergio Botana (52 en 53).
El seguro obligatorio entrará a regir en seis meses (marzo de 2009) y cubrirá daños físicos a terceros por lesiones y muertes en accidentes. No incluye daños materiales. Los pocos blancos presentes en sala no votaron el proyecto: se oponen a que las motos estén incluidas en la normativa y dicen que inicialmente eso no estaba previsto.
Se estima que las motos de baja cilindrada pagarán un seguro anual cercano a los $ 1.000 y en el caso de los automóviles el promedio sería de unos $ 2.000, pero eso variará de acuerdo al auto y al riesgo asociado a cada vehículo.
El oficialismo defiende la facultad que se otorga a la Policía para retirar y secuestrar los vehículos, aunque se advierte que en una primera etapa no habrá represión. Botana cuestionó que un policía pueda decidir si secuestra o no un automóvil, lo que se presta "a la coima". Otro blanco, el suplente Alvaro Casás, bromeó: "Ahora un niño con auto a batería deberá pagar seguro. ¡Si lo agarra Prudente!".
CAMPO. Los blancos también dudaron hasta último momento si votar o no el proyecto rural y -tras solicitar un cuarto intermedio- decidieron apoyar la iniciativa, aunque con una visión crítica. El proyecto cuenta con serios reparos del Pit, que ayer emitió un comunicado público donde afirma que la iniciativa es "confusa, contradictoria, discriminatoria e impracticable".
La ley excluye de las estrictas ocho horas a la agricultura de secano y a la ganadería, sectores que tienen un régimen especial. Por eso, los trabajadores dicen que más de 60.000 asalariados rurales quedarán por fuera de las ocho horas. El sector empleador no comparte varias disposiciones del proyecto, pero no posee una visión tan crítica.
El proyecto indica que la duración máxima de la jornada rural es de ocho horas diarias y 48 semanales, pero luego define un régimen especial para la ganadería y agricultura de secano: la novena hora no se paga como extra, sino que se compensará con tiempo no trabajado durante el siguiente trimestre. Si la jornada excede la novena hora, se paga como en el resto del sector privado. El descanso puede ser inferior a doce horas en determinadas situaciones, pero no menor a las nueve horas.
La diputada Ivonne Passada (MPP) dijo que hay "un antes y un después" de esta ley y que se cumple una "deuda histórica". Passada dedicó la jornada a "los cañeros viejos" y a los colonos que hoy reciben tierras, "tantas veces fueron postergados". El blanco Pablo Abdala respondió que "nadie tiene el monopolio de la sensibilidad social" y que este proyecto termina siendo "un saludo a la bandera". "No nos desborda la emoción por votar esto", admitió.