El Senado votó ayer un proyecto de ley que establece penas de 18 meses a ocho años de prisión para todos los que actúen en el tráfico ilegal de niños.
En concreto, se modifica el Código Penal y se establece allí que habrá castigo para el que entregue o reciba un niño para que "sea adoptado o legitimado adoptivamente, en violación de los instrumentos internacionales, normas legales en materia de adopción o de los procedimientos para la legítima desvinculación de los niños de su familia de origen".
El proyecto de ley establece agravantes cuando los que participan en la "intermediación lucrativa" son policías, funcionarios del Registro Civil, de maternidades o trabajadores de instituciones públicas o privadas que se encargan de los niños.
El proyecto pertenece a la senadora de la Vertiente Artiguista, Margarita Percovich, y se fusionó con una iniciativa del senador blanco Francisco Gallinal.
El proyecto pasa ahora a Diputados, que también debe estudiar otro más general aprobado por el Senado, que regula las adopciones. Este proyecto es cuestionado por la oposición por crear un "monopolio" de las adopciones en el INAU y por avalar la adopción de las parejas homosexuales. Con ese contexto, el diputado blanco Mauricio Cusano -padre adoptante- elaboró el proyecto que establece dos años de matrimonio para poder adoptar.