-¿Cómo se siente luego de haber solucionado por fin su futuro futbolístico?
-Estoy muy contento porque era algo que venía buscando hace tiempo. Por suerte ahora encontré la tranquilidad porque me compró el Valencia por cuatro años y en el primero voy a préstamo al Newcastle inglés.
-Por un lado está esa tranquilidad, pero por otro, su viaje para solucionar esos temas lo puede haber alejado del partido frente a los colombianos.
-Bueno, estas cosas siempre te alejan un poco de la selección. Me pasó cuando estaba en el Mónaco y no jugaba porque los jugadores que vienen son los que generalmente están jugando. Luego tuve dos meses como jugador libre y aunque me entrené muy bien lo hice sin cuadro. Todas esas cosas influyen. Y las últimas dos semanas entre el viaje a Japón y luego el mío a Europa no me permitieron entrenar mucho.
-¿Cuál ha sido su experiencia en la altura?
-Jugué en La Paz, a 3.600 metros y no tuve problemas. Me sentí bastante bien. Luego lo hice en Quito, que hay 2.800 y de repente lo sentí más que en La Paz, pero acá hay menos todavía. Creo que se va a sentir, pero no tanto como en Bolivia y Ecuador, vamos a ver cómo nos va. De todos modos, creo que la altura no es tanta y no hay que pensar mucho en ella. No hay que darle mucha importancia porque si no es peor.
-Colombia tiene una de las defensas menos vencidas de las Eliminatorias, ¿cómo cree que hay que hacer para vulnerarla?
-Nosotros jugamos muy bien de visitantes, creo que es un partido en el que tenemos que ser muy inteligentes. Respetarlos, pero no demasiado. Va a ser fundamental estar bien parados y también salir a presionarlos. Hacer nuestro juego y sacarles la pelota. Hay que jugarles de igual a igual, sin arriesgar mucho en materia de defensa, pero también soltarnos para jugar.
-¿Sienten mayor presión por tener que ir a recuperar afuera los puntos que no consiguieron en casa?
-No creo, porque tampoco es un hecho que tengamos que ganar sí o sí. Hay que manejar el partido para poder sacar puntos. Es cierto que los que perdimos en casa nos obligan a ganar afuera, pero tampoco hay que arriesgar demasiado.