Un conocido narcotraficante, que fue capturado en 1996 por la Brigada Antidrogas con un cargamento de drogas que tenía como destino a Europa, se encuentra en la cárcel de Canelones.
El jefe de Policía de Canelones, Sergio Guarteche, dijo que, además del traslado de los dos narcos a la cárcel de Treinta y Tres, el comisionado parlamentario Álvaro Garcé le pidió que enviara a este traficante para la chacra policial canaria donde la seguridad es mínima. "Entonces da lugar a entender que algo hay (detrás de los pedidos). Algo que, por cierto, es muy irregular. No es su competencia inferir en el traslado de un recluso", afirmó ayer Guarteche a canal 4.
Ese delincuente "primero estuvo preso en el Penal de Libertad y luego apareció en Canelones y no sabemos cómo", agregó.
El 10 de junio de este año, el ex director nacional de Cárceles, Enrique Navas, dijo a El País que Garcé le "rogaba" por los narcotraficantes y por los delincuentes pesados. "Yo le recomendé al comisionado que tuviera cuidado con esto y a él no le gustó mucho. A los pocos días me hace un pedido por un narco muy conocido e insistió en su traslado y ahí empezaron los problemas", dijo Navas.
Al día siguiente, Garcé reconoció haber recomendado traslados de narcotraficantes, aunque indicó que todo ha sido "transparente" y que el tipo de delito no es un factor relevante. "Si es pesado o no es pesado, de acuerdo a la jerga, no es algo que para mí sea un factor relevante", dijo Garcé.
DUREZA. En el Penal de Libertad -cárcel de máxima seguridad-, están los narcos porque la guardia son todos coraceros y granaderos y se garantiza la seguridad. Al trasladar a traficantes a cárceles de menor seguridad se puede propiciar aún sin intenciones una fuga especialmente porque es gente que fácilmente consigue los recursos que pueden necesitar para armarla.
Según fuentes de gobierno, lo que generó un malestar agregado fue que el pedido de traslado de Garcé fue para una cárcel de frontera y si los narcos se llegan a escapar, es muy fácil que salgan del país.