Salto | Luis Pérez
Unos doscientos liceales, compañeros del adolescente Camilo Sebastián Correa Amaro (16), que muriera atropellado por un conductor que presentó 2,8 de alcohol en la sangre y se fue del lugar, le escracharon ayer al mediodía el comercio ubicado en el centro de Salto. Como informara El País, el accidente ocurrió en la mañana del domingo y el joven se convirtió en la víctima número 19 en lo que va de 2008. Otro joven que lo acompañaba está grave. El objetivo de los estudiantes fue la panadería del conductor de la camioneta que protagonizara la tragedia y que está emplazado por la Justicia.
Unos 200 estudiantes con pancartas y gritando por justicia, se instalaron en la esquina de las calles 19 de Abril y Bilbao sobre las 14.30 de ayer y obligaron al cierre del local y la presencia policial.
desvíos. Los inspectores de la Intendencia debieron desviar el tránsito en varios puntos de la zona Este para evitar el congestionamiento vehicular. Este desvío seguía ayer en la noche ya que los estudiantes volvieron sobre las 19 horas a las puertas del comercio con las intenciones de hacer una vigilia. Varios policías con la participación de la División Técnica, que filmó todo el movimiento, mantenían al grupo sin que pisaran la vereda del comercio, controlando la situación. Esta reacción de los compañeros de Camilo, a los que se sumaron por algún momento personas mayores, fue a consecuencia de que al conductor de la camioneta la prueba de espirometría le dio 2,8 de alcohol en la sangre cuando el máximo permitido es 0,8.
Además, el mismo se retiró del lugar después de haber chocado con la moto. El comerciante fue dejado en libertad "sin perjuicio" el domingo tras prestar declaración ante la jueza penal de 4to. Turno. Este accidente dejó grave también a Alvaro Gracés de 17 años, que viajaba como acompañante en la moto. Ayer continuaba en el CTI y su nombre por justicia se sumó a los cánticos de los estudiantes. Camilo Correa era único hijo y pertenecía al plantel de jóvenes del Rotary Club.