JOSÉ MASTANDREA
Partidazo. Se lo mire por donde se lo mire, fue un partidazo. Por los goles, por la emoción, por la entrega de los protagonistas, por lo cambiante del fútbol y el marcador y por ese gol agónico que le permitió a Peñarol rescatar un punto cuando, a los 90 minutos, perdía los tres.
El arranque fue a todo tren. Con un equipo aurinegro lanzado como tromba sobre el arco de Racing. Ya a los seis minutos, se generó la primera explosión de la tarde y también la primera polémica. Jugada colectiva aurinegra, habilitación a Franco en el área y definición exacta del delantero. El toque suave se metió junto al caño derecho del arco racinguista. Sin embargo, el festejo duró apenas unos segundos. El línea Mauricio Espinosa había levantado (mal) la bandera y el árbitro Javier Bentacur anuló la conquista.
Un minuto después, en la primera estocada de Racing, un cabezazo de Sebastián Balsas marcó el sorpresivo 1 a 0. De ahí en más, cada llegada albiverde fue gol. Un tiro desde afuera del área de Jhonatan Blanes a los 10 minutos se coló abajo, junto al caño derecho de un indefenso Pablo Cavallero. Dos pelotas al arco, dos goles.
Peñarol sintió el golpe. No encontró la pelota, corrió detrás de ella con desorden y vio como sus avances se repetían una y otra vez anunciados y frontales. Pese a ello, una inspiración del "Tony" Pacheco derivó en un centro corto. Franco se anticipó y marcó, de cabeza, el descuento.
En ese momento, parecía que Peñarol se lo llevaba por arriba a su rival. Mario Saralegui movió las piezas de su equipo y salió a jugar con tres puntas: cambió a Medina por Abel Hernández cuando iban 26` del primer tiempo.
Pero a los 29` otro disparo de larga distancia, esta vez de Federico Vega, puso el 3 a 1 para Racing. Los aurinegros volvieron a equivocarse y llegaron a impulsos personales o con pelotazos.
En el complemento cambió la historia. Racing se defendió. No atacó. Se entregó y Peñarol creció con un notable Pacheco y un excelente Omar Pérez.
El descuento llegó a los 25` después de un tiro libre y un empujón de Omar Pérez a Contreras. Franco la reventó contra la red.
El tramo final siguió siendo de los aurinegros. En base a lucha, al amor propio de sus hombres, al empuje (bien entendido) de sus defensas y la entrega de sus delanteros.
Racing, con la complicidad del árbitro, hizo lo que quiso. Trató de enfriar, de enrarecer el partido. Y lo logró.
Lo que no pudo evitar fue el zapatazo de tiro libre del "Tony". Pacheco la colgó en el ángulo y decretó el 3 a 3.
Peñarol salvó un punto. No perdió dos. Racing dejó pasar el tren...
La cifra
90 Minutos marcaba el reloj cuando Antonio Pacheco anotó el tercer gol de Peñarol en el "Charrúa".
El juez
Mal arbitraje
Anuló un gol válido de Peñarol y no cobró foul en el segundo tanto aurinegro. Permitió faltas y excesos.