FRAY BENTOS | DANIEL ROJAS
A la hora 10.47 de ayer Salvador Rossetti marcó un antes y un después del piquete argentino de Arroyo Verde, que desde noviembre de 2006 mantiene bloqueada la ruta de acceso al puente San Martín en protesta por la planta de Botnia.
Rossetti había presentado un recurso ante la Justicia argentina reclamando su derecho a circular libremente por la ruta. La Justicia le dio la razón y de esta forma logró, aunque solo en su caso, quebrar el bloqueo.
El paso por el piquete se hizo sin problemas. Llegó acompañado por un vehículo de la gendarmería y lo dejaron seguir apenas llegó. El único incidente fue con un periodista del portal montevideo.com.uy que fue insultado por los piqueteros mientras filmaba el pasaje del vehículo de Rossetti.
Ya en la cabecera uruguaya del puente San Martín, Rossetti -un abogado jubilado de 79 años, casado con una uruguaya- dijo que el piquete anti Botnia tiene los días contados. "En distintos puntos del país se han presentado recursos de la misma naturaleza" que caerán como efecto de catarata sobre la frontera bloqueada por quienes se oponen a Botnia, sostuvo. Vaticinó además que en po-co tiempo, la Suprema Corte de Justicia de Argentina le pondrá fin al bloqueo.
La Corte de Justicia argentina analiza varios recursos contra el bloqueo de la ruta que lleva al puente San Martín.
Rossetti afirmó que los piqueteros "están equivocados", porque no se puede "combatir la presunta contaminación de las pasteras (plantas procesadoras de pasta de celulosa) con actos de violencia que solamente perjudican a los pueblos uruguayo y argentino".
Rossetti cruzó a Uruguay habilitado por un fallo de la jueza federal María José Sarmiento, que hizo lugar al planteo de circular libremente con su vehículo y encomendó a Gendarmería Nacional argentina garantizar su llegada hasta el puente internacional San Martín.
Cruzó por Arroyo Verde en un auto marca Daihatsu de color gris, matrícula BWX 778, acompañado por su esposa Laura Bacigaluz, de nacionalidad uruguaya, de su hija Camila Rossetti y el novio de ésta, Valerio Rodríguez, también uruguayo.
En Arroyo Verde, el clima era normal. Entre cuatro y cinco personas custodiaban el piquete y actuaban como si no pasara nada. La estrategia era bajarle el perfil a paso de Rossetti y al fallo de la Justicia.
Rossetti volverá a cruzar el puente y el piquete el domingo, tras visitar a familiares de su esposa en la localidad de Ombúes de Lavalle, en Colonia.
Dijo que puede haber alguna represalia "posiblemente de algún extraviado piquetero", a quienes trató de fascistas por la técnica de combate utilizada, "dirigida por un militante del Partido Comunista Revolucionario. Como todos los extremos se tocan, es fascista".
"Posiblemente Botnia contamine, pero no me consta. Lo que sí me consta es que los defensores ecologistas de este piquete no dicen nada con respecto a la contaminación de los agroquímicos de la soja. En la misma ciudad de Gualeguaychú, hay enfermos como consecuencia de los plantíos de soja" que también está presente en los alrededores de Arroyo Verde.
EL FIN. Rossetti considera que su "cruzada" representa el principio del levantamiento del corte, porque "nuestra presidenta dijo hace menos de 30 días que ella quiere vivir en un país donde se pueda circular libremente por todas las rutas" y opinó que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner no desaloja el piquete de Arroyo Verde por temor a que ocurra una desgracia. "Este gobierno no quiere tener una mochila de un muerto", afirmó.
De hecho, Fernández de Kirchner suspendió una visita programada para ayer a Gualeguaychú. El motivo de la cancelación del viaje fue que un grupo de piqueteros organizaban una manifestación en reclamo de medidas contra Botnia.
DUALIDAD. Rossetti tiene 79 años y está retirado de su profesión de abogado.
El recurso fue presentado hace 30 días en Buenos Aires, luego de la negativa que recibió su planteo en el Juzgado de Concepción del Uruguay. Primero "lo intenté en el Juzgado de Entre Ríos y no pasó absolutamente nada".
Agregó que la medida cautelar autosatisfactiva, pidiendo al Ministerio de Justicia que ordene a Gendarmería Nacional el "pase" por el bloqueo, "la pudo ordenar una jueza de capital Federal. "El juez (Guillermo) Quadrini tiene su concepto con respecto a este tema y tengo entendido que está siendo investigado por el Consejo de Magistratura", dijo Rossetti.
Al piquete le queda poco, agregó, y auguró que irá cayendo "en la medida que avancen las acciones judiciales, particularmente una que se está tramitando en la Corte Suprema. Ahí no va a ser un juez, será la Corte Suprema de Justicia de Argentina la que le ponga fin".
El intendente de Río Negro, Omar Lafluf, expresó su satisfacción por el fallo de la Justicia argentina que permitió a Rossetti cruzar, pero consideró insólito el caso.
"Me alegro por esta persona, pero resulta increíble que la Justicia falle a favor declarando el corte ilegal para una sola persona. Es insólito que cada persona tenga que presentarse ante la Justicia para poder cruzar el puente hacia Uruguay", dijo Lafluf.
El País pudo saber además que en Uruguay hubo contactos incentivando a que las empresas de transporte internacional presentaran una andanada de demandas en los juzgados argentinos.
La jueza que falló a favor de Rossetti consideró oportuno limitar los alcances de la protesta contra Botnia cuando, como en este caso, "se impide a los ciudadanos circular libremente por las rutas nacionales, entrar y salir libremente del país".
En tanto, los activistas de Gualeguaychú le quitaron trascendencia al fallo de la jueza Sarmiento y afirmaron que el mismo sólo se aplicará al caso de Rossetti, por lo que no afectará el mantenimiento del piquete en Arroyo Verde.
"No merece ningún tipo de acción, reacción o comentario, porque se trata de una orden judicial que obviamente hay que cumplir", dijo a El País el abogado de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, Osvaldo Fernández.
El propio Rossetti había dicho a El País que el bloqueo de la ruta se trata de una "medida de fuerza que debe ser confrontada con otra medida de fuerza: la que brinda la ley argentina".
Para Rossetti, los piqueteros tienen "mentalidad fascista" y han convertido la ruta "en territorio fuera de la ley".
El gobierno argentino no ha comentado el fallo de la Justicia que declaró ilegal el bloqueo.
Veintiún meses de piquete continuado
El 20 de noviembre de 2006 la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú decidió bloquear el acceso al puente San Martín por la ruta 136.
Por esos días el Banco Mundial se disponía aprobar un préstamo de US$ 170 millones a Botnia, un hecho que molestó a los activistas porque el organismo internacional estaba avalando el proyecto de la empresa finlandesa en Fray Bentos.
Ya entonces los piqueteros no creían en la mediación de la Corona española, que a pedido del presidente argentino Néstor Kirchner comenzaba a oficial de facilitadora del diálogo entre Argentina y Uruguay.
El primer efecto del bloqueo se sintió en el turismo. Los argentinos que llegaron a las costas uruguayas en el verano 2007 lo hicieron por mar, aire o tierra si transitaban cientos de quilómetros más para cruzar por Salto o Paysandú.
El piquete siguió luego del verano, aunque con menos participantes y un alicaído apoyo de la población de Gualeguaychú.
La mediación de la Corona españa no tuvo éxito, y Botnia comenzó a funcionar el 9 de noviembre de 2007 y por ahora no se ha demostrado que contamine el río Uruguay, principal argumento de los piqueteros.
Dos fallos contra el piquete
La jueza federal argentina María José Sarmiento consideró "razonable" limitar los alcances de la protesta contra Botnia, ya que "se impide a los ciudadanos circular libremente por las rutas nacionales, entrar y salir libremente del país". La decisión está en sintonía con otra del juez Guillermo Quadrini, de Concepción del Uruguay, que hace al menos un año declaró ilegal el corte de la ruta 136, pero sin ordenar su despeje.