Brecht resurge con un gran montaje

Aciertos. El Galpón supo darle actualidad

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CARLOS REYES

Un agudo Brecht ofrece la sala Atahualpa de El Galpón, montado a través de una gran dinámica escénica. La puesta revalora un texto inteligente, que plantea una serie de reflexiones a la vez que ofrece entretenimiento y buen teatro.

A veces para el gran público, los textos menos monumentales del notable dramaturgo alemán son más accesibles que sus grandes obras épicas. Ese es el caso de Un hombre es un hombre, que tiene una anécdota atrapante, rica en un doble perfil, simbólico y directamente descriptivo de la realidad.

La trama presenta los cambios que se pueden operar sobre un individuo sin carácter: Galy Gay es un hombre que un día sale a comprar un pescado, y engaña a una señora. A partir de allí se suceden las trampas, teniendo lugar en él una transformación que lo llevará a convertirse en un sanguinario militar.

Y aunque el contexto del personaje tiene tintes de farsa, su historia emociona y cala hondo en el ánimo del espectador. Esto se consigue gracias a la sensible puesta en escena de María Azambuya, que sabe darle al espectáculo todo tipo de ritmos y situaciones.

Están los momentos íntimos, remarcados por la ejecución del piano en vivo. En ese punto, la presencia de Carmen Pi aporta los tonos cálidos de su talento, que la directora subraya con luces bajas de color, creando el conjunto un clima de ensoñación.

Al instante el efecto se rompe, cuando entra en juego la tropa, con escenas que recuerdan en algo a los números de circo, elemento inspirador de una faceta del lenguaje brechtiano, que va desde el uso de la luz abierta para iluminar todo el escenario hasta la incorporación del narrador.

Entre uno y otro clima, la directora matiza con escenas de tono intermedio, mientras el uso de la utilería hace hablar a los propios objetos, que también cobran un lugar clave en la concepción brechtiana del hecho escénico.

Pero más allá del trabajo con los actores, Azambuya también realizó una fina versión, sumando al texto de Un hombre es un hombre que se representó en 1931 el de El elefantito, que con habilidad inserta en el argumento, consiguiendo además algunos ingeniosos toques de humor. Un humor que invita a la meditación sobre un tema que lejos de perder vigencia con el paso del tiempo, la ha ganado.

Marcos Zarzaj, Ángeles Vázquez, Gabriel Hermano, Pablo Dive, Mauricio Chiessa son algunos de los nombres que destacan dentro de un elenco parejo, que se presenta los viernes y sábados a las 21.30 hs. y los domingos a las 19 hs., con localidades entre $ 110 y $ 130.

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